La edición 2013 de los premios de la Academia quizá sea en el futuro recordada como la más democrática, musical y humorística de los últimos años; no hubo un claro ganador, se esquivaron los discursos políticos y cada uno de los shows, algunos solemnes, otros satíricos, se sincronizaron por primera vez con una gala "temática" dedicada al género musical.
Tras el fiasco de Anne Hathaway y James Franco en 2011, y la novena vuelta de Billy Crystal el año pasado; aún con el recuerdo fresco del delirio ácido arrojado por Tina Fey y Amy Phoeler en los Globos de Oro, esta 85° edición se arriesgó al elegir como conductor de la gala al actor, productor y guionista de 39 años Seth MacFarlane, el genial creador de la serie de animación para adultos "Padre de familia" y el taquillero osito "Ted".
Experto en agitar en un mismo cóctel humor negro, tributos a los musicales y la cultura pop, MacFarlene fue ideal para desarrollar esta noche 'temática' con una moderada maldad para incomodar a algunas celebridades y a los mismos miembros de la Academia, arrojando varios dardos en su discurso de apertura donde lanzó: "La historia detrás de esta película -refiriéndose a "Argo"- era tan clasificada que el mismo director era un desconocido por la Academia", en referencia al vacío que los miembros de de la misma le hicieron a Affleck en la nominación en esta categoría, una de las más cuestionadas este año, ya que también dejaron fuera a Paul Thomas Anderson, Kathryn Bigelow, Tom Hooper y Quentin Tarantino.
En el medio, durante tres horas y media, ignorando la crisis económica de Estados Unidos, la atmósfera de 'musical' protagonizó las secuencias más entretenidas de una de las repartijas más eclécticas, de un tiempo a esta parte.
En todo caso, el único toque 'político', aunque en un tono adecuadamente ajustado a la frivolidad típica de esta ceremonia, ocurrió en la clausura; cuando la mismísima primera dama, Michelle Obama -para sorpresa de todos- vía satélite desde la Casa Blanca, abrió el sobre de "mejor película" para "Argo", y felicitó, con mucha y predecible corrección política a todos los nominados por trabajos que "nos hicieron reír, llorar y, de hecho, nos enseñaron que el amor puede luchar contra todo y puede transformar nuestras vidas de la manera más sorprendente" y lograr sus sueños... bla, bla, bla.
Ahora nos preguntamos cómo hubiera sido esta escena si ganaba "Lincoln", -en términos de premios, fue la gran perdedora de la noche, ya que sólo ganó dos Oscar de doce nominaciones-; en un cuadro final donde una demócrata felicitara un filme sobre una auténtica leyenda del partido republicano.
El thriller político de Ben Affleck "Argo" se llevó la gloria de los Oscar en una repartida premiación que incluyó los laureles al director de "Una aventura extraordinaria" (todavía no sabemos por qué se llamó de esta manera en nuestro país "Life of Pi"), del taiwanés Ang Lee y a los actores Daniel Day-Lewis -premio más que cantando- y Jennifer Lawrence, también otra preferida de las quinielas, por interpretar a impertinente Tiffany de "El lado luminoso de la vida".
Cabe remarcar que "Life of Pi" fue la más premiada de la noche al llevarse cuatro estatuillas, entre ellas Mejor fotografía para el chileno-estadounidense Claudio Miranda y Mejor dirección para Ang Lee.
La cinta está basada en "un libro filosófico y, además, es una película cara. Es la peor combinación, la más temible", dijo Lee, quien ya se había llevado este galardón en 2006 por el romance de vaqueros "Secreto en la montaña".
En su discurso Lee le agradeció al "dios del cine" y lo compartió con las "tres mil personas" que formó el equipo de rodaje de la película, también con Taiwán, donde rodó la película y con el escritor Yann Martel - autor de la obra en la que se inspira el film-.
"Argo" y el musical de Tom Hooper "Los Miserables" quedaron empatados con tres Oscar cada uno, mientras "Lincoln" desilusionó con sólo dos premios: Mejor actor para el británico Daniel Day-Lewis y Mejor producción de arte.
Otro de los actores ganadores de la noche fue austríaco Christoph Waltz por su papel de reparto en "Django sin cadenas" y Anne Hathaway, también como actriz de reparto por "Los Miserables".
Y sin duda se hizo justicia con Quentin Tarantino, director y guionista del homenaje a los spaguetti westerns de su estupenda y ya mencionada "Django sin cadenas", la cual le hizo merecedor a su segundo Oscar a Mejor guión original tras "Pulp Fiction" de 1994.
Affleck, el primero en ganar Mejor película sin ser nominado por la dirección desde "Conduciendo a Miss Daisy" en 1990, recibió el premio virtualmente de las manos de Michelle Obama, y subió a agradecer al escenario junto a los coproductores George Clooney y Grant Heslov.
"Quiero reconocer a Steven Spielberg, que es un genio", agregó, recordando que él era "sólo un niño" cuando ganó su primer Oscar por el guión de "En busca del destino" de 1997.
"Nunca habría pensado que estaría aquí de regreso", dijo. "Muchas personas me tendieron una mano en momentos en que yo no podía darles nada a cambio (...). Quiero agradecerles y decirles que me han enseñado que se debe trabajar tan duro como sea posible y no sentir resentimientos", añadió.
En tanto, la historia sobre una pareja de octogenarios "Amor", del austríaco Michael Haneke, triunfó como película extranjera sobre la chilena "No", dirigida Pablo Larraín.
Las noticias no fueron tan buenas para el diseñador español de "Los Miserables" Paco Delgado, quien perdió Mejor vestuario ante la cinta de época "Anna Karenina".
La mejor cinta animada fue "Brave", la primera princesa de los estudios Pixar, que ganaron así su séptima estatuilla tras estar notoriamente ausentes de los Oscar el año pasado.
Uno de los invitados a la ceremonia fue el terriblemente incorrecto oso de peluche Ted, quien subió al escenario con su colega de reparto Mark Whalberg y comenzó a preguntar "dónde será la orgía esta noche". Tras dudarlo un poco, Whalberg respondió: "En casa de Jack Nicholson".
Por el lado ganó en la categoría documental, uno de los preferidos de la crítica: "Searching for sugar man" documental del sueco Malik Bendjelloul sobre el cantante de culto estadounidense Sixto Díaz Rodríguez.

