Hoy, 28 de agosto, se cumplen 77 años de la fundación, en Mendoza, de la Sociedad Goetheana Argentina. La institución nació en 1949, al conmemorarse el bicentenario del nacimiento de Johann Wolfgang von Goethe, en un ambiente de intensa actividad académica y cultural promovido por la Universidad Nacional de Cuyo.
La asamblea constituyente se reunió en el Salón de Grados de esa Universidad. No fue una elección casual: entre los organizadores y los primeros socios se encontraban destacados profesores universitarios, y la sede inicial de la nueva entidad funcionó en una dependencia de la Facultad de Filosofía y Letras. Su creación estuvo acompañada por una Semana Goetheana, desarrollada entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre de aquel año, que incluyó conferencias, conciertos y otras manifestaciones artísticas.
La figura de Goethe proporcionó el nombre y la inspiración inicial, pero el propósito de la Sociedad fue desde un comienzo mucho más amplio. Sus estatutos adoptaron como principio rector la idea goetheana de la Weltliteratur o Literatura Universal: un espacio de encuentro en el que las naciones dialogan por medio de sus escritores, artistas y pensadores, en un intercambio abierto de bienes culturales y espirituales.
Esa concepción se refleja en los fines institucionales: difundir la obra de Goethe, pero también dar a conocer las grandes expresiones de la cultura argentina y de otros pueblos; organizar conferencias y actos culturales; promover publicaciones y formar una biblioteca y un archivo especializados. La vocación universal de la Sociedad no fue, por lo tanto, un agregado posterior, sino uno de sus rasgos fundacionales.
Entre quienes impulsaron aquella primera etapa se destacaron Manlio Lugaresi, primer presidente de la institución; el médico y humanista vasco Justo Gárate; y el germanista Alfredo Dornheim. Todos estuvieron estrechamente vinculados con la Universidad Nacional de Cuyo y contribuyeron a consolidar un ámbito destinado al conocimiento y al diálogo intercultural.
Un momento decisivo de esa trayectoria tuvo lugar en 1961, cuando la Sociedad creó el Instituto Cuyano de Cultura Alemana, dedicado a la enseñanza del idioma y a la difusión de la cultura alemana en sus distintas manifestaciones. En 1967, una reforma de los estatutos incorporó formalmente esa tarea entre los fines de la institución y la facultó para celebrar convenios con entidades de orientación afín.
Esta previsión estatutaria brindó el marco necesario para la cooperación con el Goethe-Institut de Alemania. A partir de la década de 1960, esa relación hizo posible ampliar la enseñanza del idioma y enriquecer la vida cultural de Mendoza mediante conferencias, conciertos, exposiciones, becas, publicaciones y visitas de especialistas. Tras las sucesivas transformaciones de la presencia internacional del Goethe-Institut, la Sociedad aseguró la continuidad local de aquella labor, que actualmente se desarrolla a través del Goethe-Zentrum Mendoza.
La historia institucional también está asociada a las prolongadas presidencias de Cristóbal Parra y, posteriormente, de Roberto Stocco, durante las cuales la entidad atravesó distintas etapas y transformaciones. Más allá de los nombres y de los naturales cambios generacionales, la continuidad constituye uno de los méritos centrales de la Sociedad: haber sostenido durante casi ocho décadas un espacio dedicado a la enseñanza, la reflexión y la cultura.
En el presente, la Sociedad Goetheana Argentina continúa promoviendo el aprendizaje de la lengua alemana y desarrollando actividades abiertas a la comunidad. Sus vínculos con instituciones educativas, académicas y profesionales amplían una labor que, fiel a sus orígenes, no se limita a una cultura nacional determinada, sino que procura favorecer el conocimiento recíproco y la circulación de ideas.
A 77 años de aquella asamblea fundacional, la vigencia de la institución puede encontrarse precisamente en ese propósito. En tiempos marcados con frecuencia por el aislamiento, la intolerancia y las fronteras culturales, la idea de la Weltliteratur conserva toda su actualidad: comprender la cultura como conversación, como encuentro y como patrimonio compartido entre los pueblos.
* Es autor es abogado. Presidente de la Sociedad Goetheana Argentina.