La puesta en valor del patrimonio documental del diario Los Andes

La puesta en valor del patrimonio documental del diario Los Andes constituye una innovación de radical importancia en la provincia y en el país. Un incitante plan de trabajo imaginado y puesto en marcha por personal de la empresa, especialistas y organizaciones de relieve (como ADEPA y Google).

Las transformaciones tecnológicas en materia de información, tratamiento y transferencia de grandes datos convirtieron a los Archivos y Bibliotecas en epicentro de reflexiones teóricas e intervenciones prácticas por constituir las principales instituciones públicas dedicadas a preservar el patrimonio documental histórico y en la protección de la memoria colectiva de pueblos y personas. Oportunamente, la UNESCO lanzó el ambicioso programa "La Memoria del mundo" cuya misión primordial consiste en incrementar la conciencia y la protección del patrimonio documental y lograr su accesibilidad universal y permanente. A partir de entonces, el registro, la preservación y la conservación de documentación en cualquiera de sus formas (impresas, audiovisuales u orales) encabezan los protocolos de trabajo recomendados a las instituciones custodia para evitar el deterioro y garantizar la accesibilidad del patrimonio documental mediante intervenciones técnicas mínimas. Las mismas han transformado radicalmente las formas de acceso a los bienes culturales y de la lectura. Según los expertos, se trata de una revolución mayor a la tradición inaugurada con Gutenberg en tanto afecta las relaciones con la cultura escrita en sus dimensiones técnicas, morfológicas y culturales.

Los cambios operados por el “giro digital” en la gestión documental han dado lugar a debates, intercambios, balances y prospectivas que destacan tres asuntos o aristas cruciales: 1) las implicancias del pasaje del soporte analógico al digital en las formas de acceso a objetos digitales y los servicios de información en las prácticas de investigación científica; 2) la internacionalización de los archivos como resultado de innovaciones tecnológicas que facilitan el acceso remoto de materiales digitales disponibles en archivos, bibliotecas y repositorios públicos o privados, y 3) el desarrollo de técnicas de inteligencia artificial (IA) y aprendizajes automáticos (ML) en el diseño y monitoreo de políticas públicas, en la actividad científica o en la toma de decisiones del sector privado.

El giro digital no sólo instaló nuevas formas de gestión interna en materia archivística, sino que la generación de nuevos contenidos y servicios de información instó a las instituciones a establecer lazos de cooperación intra e internacionales ya sea para fortalecer capacidades o para crear asociaciones virtuosas en materia de gestión, financiación y sostenibilidad en el mediano y largo plazo. Al respecto, conviene subrayar que la puesta en valor de fondos documentales gráficos, fotográficos, sonoros o audiovisuales no depende tan sólo de una adecuada digitalización, sino que también requiere la aplicación de identificadores persistentes, esquemas de metadatos, inserción de catálogos estables y de un adecuado almacenamiento en repositorios o plataformas sustentables.

Existen programas de gestión archivística y bibliotecológica internacionales que generan fascinaciones al momento de exhibir el acceso a bienes culturales y la democratización del conocimiento por lectores y usuarios diseminados en cualquier lugar del mundo. Allí sobresale la Biblioteca Digital Hispánica, Gallica o Biblioteca Nacional de Francia, Pares, el portal de Archivos Españoles o la Library Congress, para citar solo algunos. A su vez, el portal https://www.britishnewspaperarchive.co.uk/content/free_access, aloja todos los periódicos publicados desde el siglo XVIII. Cualquier lector o curioso, sin pagar un peso, puede localizar las noticias difundidas a cerca del periplo heroico de San Martín entre el triunfo de Chacabuco, su salida del Perú y su regreso al Viejo Mundo. En América Latina la escala o alcance de la transformación es otra: México innovó con la creación de un sistema destinado a armonizar los archivos estaduales con el Archivo Nacional, y la creación de una plataforma de consulta virtual de fondos y colecciones. Por su parte, la Biblioteca Nacional de Chile y el sitio Memoria Chilena han sostenido en el tiempo políticas de preservación y rescate del patrimonio cultural de altísimo impacto nacional e internacional. Uruguay hizo algo parecido con los periódicos editados a lo largo de su historia en cada uno de sus partidos o departamentos a los cuales se puede acceder de manera remota.

En cambio, la situación en Argentina no es idéntica. La legislación vigente está lejos de emular sistemas eficientes y articulados en materia archivística en relación con la utilización de estándares de protección del patrimonio documental, y de acceso remoto a la información, a excepción de la puesta en línea de sus catálogos. Existen por supuesto algunas excepciones como el Archivo Provincial de Córdoba y el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aunque la mayoría de los Archivos y Bibliotecas nacionales y provinciales han estado sujetos a innovaciones parciales o discretas. En contraste, las universidades nacionales, organismos científicos, agencias estatales o centros de investigación han avanzado en la digitalización de documentación y la creación de repositorios de acceso abierto. Hay ejemplos valiosos en el orden de colecciones de revistas argentinas (https://ahira.com.ar/) o archivos de historiadores y científicos (por ejemplo, el sitio José Luis Romero o el de Bernardo Houssay).

De modo que la puesta en valor del patrimonio documental del diario Los Andes constituye una innovación de radical importancia en la provincia y en el país. No solo porque se trata de un diario centenario que distingue la cultura periodística del interior argentino sino también porque constituye una iniciativa impulsada por la misma empresa con el propósito de inventariar, restaurar, digitalizar, catalogar y poner en línea las inmensas y preciosas colecciones que registran la vida histórica provincial, nacional y mundial a lo largo de más de un siglo. Un proyecto, sin duda, alentador y desafiante que tiene como horizonte ejemplos virtuosos de otros países con capacidad de irradiar iniciativas en otras empresas periodísticas que están a la espera de intervenciones semejantes. Un incitante plan de trabajo imaginado y puesto en marcha por personal de la empresa, especialistas y organizaciones de relieve (como ADEPA y Google) orientado a rescatar el patrimonio cultural provincial y nacional, generar nuevos contenidos, favorecer la interacción con sus fieles usuarios y contribuir a la renovación de su comunidad de lectores.

* La autora es historiadora del CONICET-UNCuyo.

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