Hace pocos días el presidente Milei rectificó posturas sostenidas desde que era un panelista televisivo. Dijo que el orden macroeconómico y la baja de la inflación no eran factores suficientes para el crecimiento económico. Más allá de que la inflación aún no ha sido derrotada pues falta para que mida menos del 5% anual, hay muchos deberes que cumplir para que se consolide un ciclo virtuoso de crecimiento y hasta el momento poco se hace para eso.
La calidad institucional es clave y hasta ahora como vemos en las propuestas para cubrir cargos en el poder judicial estamos muy lejos. Se privilegia la búsqueda de impunidad para los que gobiernan, en la Nación y en las Provincias, sin importar la capacidad de los propuestos. Los ataques a la libertad de expresión con difamaciones y procacidad muestran la ausencia de creencias liberales en la diarquía gobernante y que no son tan diferentes a la diarquía anterior, a la de los K.
Otras claves para lograr el desarrollo económico con inclusión pasan por la infraestructura y la educación. A la cuestión del problema educativo nos referiremos en esta nota.
La decadencia del sistema educativo se refleja en las cifras que muestran la evolución de distintas evaluaciones desde la primacía en la región al inicio del siglo hasta estar en octavo lugar en Lengua y sexto en Matemáticas ahora. El proceso se inicia en los noventa con el traspaso de la educación secundaria y de los institutos de formación docente a las provincias.
En las encuestas, la situación de la educación tiene altibajos en las preocupaciones de la gente; cuando hay conflictos y huelgas docentes hay interés y luego decae. Por eso la política no siente presión social para encarar un problema que muchos no perciben y no comprenden: que la educación es un factor determinante en el crecimiento económico en el largo plazo y acentuado en las sociedades desarrolladas porque la parte más importante de la riqueza es generada con aportes humanos, ya que es intangible, más aún con la revolución tecnológica digital – inteligencia artificial, robótica - qué exige gente capacitadas para su comprensión y aplicación.
Sin educación, la inclusión social es dificultosa y la igualdad de oportunidades una ilusión para discursos mentirosos. La educación es un camino para terminar con el círculo vicioso de la exclusión generacional que significa padres sin estudios igual a bajos ingresos y que se prolonga en los hijos.
Para afrontar los problemas educativos es indudable que se requiere voluntad política a fin de confrontar con los intereses corporativos que nos llevaron al deterioro y que pasa por la indiferencia de los gobiernos provinciales y una dirigencia gremial cómplice. No es un problema de recursos presupuestarios, ya que esta decadencia coincide con un incremento notable de los mismos con relación a los noventa.
En una prueba reciente en la ciudad de Buenos Aires para evaluar egresados de Institutos de Formación Docente se comprobó que uno de cada tres tenía problemas de comprensión de textos; hay un problema de recursos humanos.
La Argentina tiene 1492 Institutos de Formación Docente, el 64% son estatales que cubren el 81% de la matrícula, En Francia con veinte millones de habitantes más que la Argentina los Institutos son 33. Son unidades universitarias, uno por academia regional.
Las pruebas Aprender muestran un desequilibrio social y regional. Social porque los alumnos de estratos más altos tienen mejores rendimientos y regional porque la diferencia entre la Ciudad de Buenos Aires con provincias como Chaco o Santiago del Estero es enorme. Por ejemplo, en alumnos que concluyen los estudios secundarios en Lengua el nivel satisfactorio lo obtiene en CABA el 56 %, en Córdoba el 50% pero baja al 29% en Santiago del Estero y al 27% en el Chaco. En Matemáticas alcanza el nivel un 36% en la ciudad de Buenos Aires; el 30% en Córdoba en contraste con el 13% de Santiago del Estero, el 12% de Formosa o el 11% del Chaco. El 54% de los egresados de secundaria no entiende textos básicos al concluir sus estudios y el 78% no maneja matemática básica para la vida diaria. En nuestro país está pendiente la implantación del Baccalauréat, que es el examen creado por Napoleón que certifica que el alumno puede ingresar a la Universidad. Varios países de la región como Brasil y el Uruguay lo implementaron. Los bajos índices de graduación universitaria en nuestro país son graves. En alguna Universidad del conurbano bonaerense es de cuatro por cada cien ingresantes, que surgen del ingreso de alumnos que no debieron haber egresado del secundario.
El problema de la lectura se origina en la aplicación de métodos como el global en reemplazo del fonético o el silábico que permiten un aprendizaje acelerado de la lectura que, además, debe practicarse asiduamente. EL empleo de métodos inadecuados ha llevado a que niños de quinto grado no sepan leer.
Se necesita una transformación profunda a fin de que la escuela no sea un lugar de contención, sino de una calidad educativa tal que prepare a las nuevas generaciones en el ingreso a la sociedad del conocimiento. Para ello, recuperar el prestigio de la profesión docente es un paso imprescindible.
* El autor es presidente de la Academia Argentina de la Historia.