18 de abril de 2021 - 00:00

La lucha del fuego desde el aire

Es muy riesgoso volar sobre zonas en llamas; además por las características de las aeronaves, la capacidad del agua que arrojan es ínfima ante tanto fuego.

Las imágenes de los incendios que se están dando en distintas zonas del país, especialmente en la Patagonia, sinceramente preocupan a todos. A mí también me preocupa ver esas pequeñas aeronaves cuyos tripulantes heroicamente luchan contra los siniestros y lo hacen con heroísmo, porque es muy riesgoso volar sobre zonas en llamas; además por las características de las aeronaves, la capacidad del agua que arrojan es ínfima ante tanto fuego.

Esto me hizo acordar que a principio de la década de los ’80, hace poco menos de 40 años, estaba por volar como tripulante de un avión Hércules C-130 en mi función de operador de Sistemas de Entrega Aérea, integrando una comisión a un establecimiento en San José, California, para realizar un curso sobre la operación e instalación inmediata en el Hércules de un sistema modular de lucha contra incendios desde el aire; que no se si era para cómpralo o fabricarlo en el país.

Por razones del servicio no fui designado y al regreso uno de mis camaradas y amigo, me dio detalles técnicos y gráficos del sistema. No sabía que existía algo tan práctico y económico en su utilización, con grandes ventajas y fue hace casi 40 años.

Se trataba de un sistema autónomo auto transportable en un avión Hércules C-130, cuyo peso es de 4.800 kg, capaz de arrojar sobre el terreno incendiado 11.400 litros de agua y productos químicos retardantes del fuego que se traslada en 5 módulos de 2.300 litros, que lo puede arrojar sobre el fuego en un área de 60 x 610 m, en unos 7 segundos. No arroja solo agua, sino un retardante del fuego en el suelo, cuya acción se pude manejar antes de arrojarlo.

La instalación en el avión Hércules C-130 se puede realizar sin modificación alguna de la aeronave y la recarga completa se puede hacer en solo 15 minutos.

Para embarcar y retirar el elemento del control principal maestro y los 5 módulos de tanques de agua y el retardante, utilizan el sistema paletizado que cuenta el C-130 donde el módulo para desinstalarlo ya sin agua e instalarlo completo para la operación, se desplaza dentro del avión rápidamente sobre rodillos, como se hace normalmente con la carga.

Durante la operación, al acercarse a la zona del incendio, el Hércules abre su puerta y rampa trasera donde automáticamente se despliegan 2 tubos de 45 cm que descargan a requerimiento a una velocidad de 145.000 litros por minuto.

Sería conveniente que nuestras autoridades, realicen un estudio sobre esta posibilidad.

*El autor es historiador antártico. Presidente Fundación Marambio.

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