21 de diciembre de 2025 - 00:15

En línea con lo que se votó en octubre

La voz del diputado Lisandro Nieri expresó en el recinto de sesiones el punto de vista del cornejismo mendocino en cuanto a los alcances del presupuesto nacional.

En la intensa semana política que finaliza una vez más el radicalismo de Cornejo cumplió con el compromiso electoral de respaldo al primer proyecto importante reclamado por el gobierno de Milei al renovado Congreso de la Nación: el presupuesto para 2026. El primero propio y recién para el tercer año de gestión. Compromiso, vale destacar, al que también adhieren el radicalismo del chaqueño Zdero y aliados de otros sectores.

Una vez más, y con mayor razón tratándose de números, la voz del diputado Lisandro Nieri expresó en el recinto de sesiones el punto de vista del cornejismo mendocino en cuanto a los alcances del presupuesto. Es decir, una ley necesaria apoyada en el equilibrio fiscal y el superávit. Hizo reclamos apuntando a la inversión pública y otras consideraciones merecedoras de debates por afuera de la pauta presupuestaria. Nada que comprometa el nivel de adecuación macro que ha caracterizado a la gestión radical mendocina desde que Milei es presidente.

Lo que ocurrió con los recursos para discapacidad y universidades públicas va por otro carril y pasa a formar parte de cierta impericia para el manejo de los temas políticamente influyentes por parte de quienes ocupan las bancas en nombre del libertarismo. Un toque de atención serio si se tiene en cuenta que a partir de la reciente renovación los argumentos del padecimiento político por ser minoría parlamentaria quedaron bastante de lado.

Habrá que ver qué ocurre en el Senado. La Casa Rosada apeló una vez más, y con notable rapidez, a la amenaza del veto presidencial a un eventual presupuesto que no derogue aquellos recursos, como si diese por descontado un nuevo revés definitivo en el Congreso. No son buenos augurios.

De todos modos, el respaldo irrestricto a las principales iniciativas nacionales se mantiene desde el oficialismo mendocino y ello fue ratificado por el propio gobernador en diálogo rápido con los periodistas.

Sobre uno de los asuntos que generan más tensión política y gremial, la reforma laboral hacia la llamada modernización, Cornejo, que como integrante del Consejo de Mayo estuvo en el análisis de la propuesta, indicó que la versión que se pondrá a consideración del Congreso es menos exigente o estricta que las que inicialmente se plantearon. “Cualquier avance en materia de modernización laboral va a ser mejor para el trabajador y para las pymes, a las que hay que proteger porque son las que están crujiendo en este cambio de paradigma económico”.

En síntesis, una mirada bastante crítica hacia las enquistadas conducciones gremiales y contemplativa con los sectores que mueven la economía desde la base. También en línea con el respaldo prometido y profesado hacia la Nación en todo lo que tiene que ver con el ordenamiento macro de la economía. Una postura que no permite ver en lo inmediato algún tipo de distanciamiento.

Cambiando de enfoque, como ya señalamos antes en esta columna mucho se habla en el ambiente sobre el poder político de Cornejo. Miran muchos si se apaga al avanzar su último período como gobernador, sin nueva reelección posible, con una alianza con el espacio libertario que ayudó al mendocino a consolidar su poder local en las recientes elecciones. ¿Fue ello recíproco políticamente? Sí, porque el territorialismo de la UCR cornejista así lo demostró, también. Pero no se debe dejar de considerar que Mendoza sigue siendo considerada fuerte tierra mileísta.

¿Será por ello que ahora algunos le buscan destino a Cornejo a partir de 2027 como posible vicepresidente de la Nación? Varios medios se han hecho eco de rumores que, dicen, surgen de su entorno y que lo colocan al mendocino compitiendo por un lugar en la fórmula de Milei si éste, como se presume, pretende su reelección dentro de dos años. Pocos creen que el mendocino hoy pretenda eso.

Todo muy prematuro. Como dijimos en esta misma columna hace una semana, la política dirá. Probablemente el interés del tema sea para los que pretenden que mantenga protagonismo político más allá de su actual gestión. Con más razón cuando, como se ha dicho, no queda clara su sucesión local, porque no logró aún “bendecir” claramente a alguno de sus colaboradores en el gobierno para premiarlo con una suerte de precandidatura hacia las elecciones de 2027. Y que se mantiene firme como aspirante a la sucesión el ahora diputado nacional Luis Petri, al que, además, miran con expectativas los dirigentes de espacios que no se plegaron al eje La Libertad Avanza-Cambia Mendoza de las elecciones de este año sólo porque en el armado de esa coalición participó el Gobernador. Son detalles que le dan sustento a una candidatura de Petri por la sucesión local.

Habrá que observar, no obstante, qué nivel de acercamiento con el Pro surge con los preparativos para las elecciones departamentales de febrero, en las que se renovará el Concejo Deliberante del municipio que conduce Esteban Allasino.

Puede ser nuevo motivo de acercamiento del oficialismo local con el macrismo. Ya lo insinuó en su momento Petri. Seguramente también le convenga a Cornejo, según lo que dijo a los periodistas luego de participar de una inauguración. “Sería una buena señal…”, precisó como para alentar hacia al acuerdo.

Cornejo jugó muy fuerte para dotar a su segundo gobierno de una fuerte injerencia en el plano de las inversiones para el desarrollo de la provincia, en lo cual se destaca la apertura a la inversión en minería, un sector de la economía con posibilidades de incidir en la matriz productiva. Hubo y habrá resistencia y más planteos, pero generó el debate en el marco de la legislación minera vigente.

Con total seguridad, Cornejo pretenderá que sus logros de gestión en dos mandatos constitucionales no sólo queden enmarcados. Y por ello es probable que defina él mismo qué destino político prefiere.

* El autor es periodista. [email protected]

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