Hace dos décadas que el consumo de vino muestra caída. Los cambios de hábito, las tendencias del momento, siempre alguna excusa sirve para disfrazar la situación. A veces creo que el vino, o mejor dicho, la industria, se ha quedado demasiado cómoda en su papel, hasta confiada en que la historia lo salvará del paso del tiempo.
Porque, digamos la verdad, la bebida es milenaria y ha visto muchas modas pasar.
No obstante, un reporte de la consultora IWSR pone cifras a un proceso que ya parece irreversible: el vino tranquilo perdió terreno. En 2019 representaba el 11% del consumo global de bebidas alcohólicas; en 2024 cayó al 10% y, si nada cambia, estiman que en 2029 será apenas el 9%. Mientras tanto, las RTD (ready to drink) duplicaron su participación en apenas cinco años, pasando del 1% al 2%. Puede sonar poco, pero es el síntoma de un cambio profundo: el consumidor joven busca la practicidad.
"Al vino le pesa una base de consumidores envejecida y la percepción de ser un producto poco accesible", explica Richard Halstead, de Consumer Insights en el reporte de IWSR. Lo que en otras épocas era parte del encanto —su ritual, su complejidad, su mística— hoy aparece como un obstáculo. Al lado, las RTD ofrecen lo contrario: portabilidad, innovación de sabores, mensajes más alineados con los jóvenes.
El problema no es solo de formato. También de relato. El vino sigue hablando con un lenguaje solemne, plagado de tecnicismos, que intimida en lugar de seducir. El consumidor cambió sus momentos de consumo. Las cenas formales se achicaron, las reuniones tradicionales también. Hoy la bebida compite con otros productos en bares, en happy hours, 2 x 1, básicamente en encuentros improvisados, y da la sensación de que en ese escenario el vino se siente incómodo.
Y aunque algunos intentos de renovación existen, todavía parecen más gestos aislados que una verdadera estrategia de reinvención. Es que, al final, o por ahora, el vino parece ese amigo viejo que no actualiza su pensamiento con el paso del tiempo y que espera que el mundo vuelva a ser ese lugar que fue.