Es conocida la historia de aquel rey poderoso al que un grupo de sastres picaros lo convencen de que le iban hacer el traje más hermoso del mundo, y en realidad lo dejan desnudo, pero él no se anima a contradecir la convicción con la que los sastres detallaban como era su vestido, pensando que tenía algún problema de salud o percepción que no quería reconocer.
Los funcionarios cercanos, sumisos, por cierto, no quisieron correr el riesgo de decirle que lo estaban engañando, y es así como va a un desfile popular para exhibir sus nuevos atuendos. Nadie dice nada, hasta que un niño exclama: "¡el rey está desnudo!".
Los recientes dichos de un especialista en agua, un actual y un ex ministro de la Corte
Recientemente tres mendocinos con reconocida actuación pública en sus quehaceres, Miguel Mathus Escorihuela, Alejandro Pérez Hualde y José Valerio han expresado públicamente, con meridiana claridad, cada uno en lo suyo, la decadencia institucional de Mendoza, manifestada en la falta de independencia del poder judicial y de los organismos de control del Estado y del sistema de gestión del agua en la provincia.
La calidad institucional, esto es que haya una justicia independiente y eficiente, que haya organismos de control de los funcionarios que cumplan su tarea sin hacer diferencias de que pertenencia partidaria es la del sospechado de corrupción, y que el manejo de nuestro oro líquido, el agua, sea ajustado a la ley y eficiente, es indispensable para la calidad de vida de los ciudadanos de a pie, y también para que vengan inversiones serias que generen crecimiento y empleo.
Es por esto que entiendo que el decir de los mencionados, por su gravedad y de quienes proviene, no puede ni debe pasar desapercibido.
Que yo sepa los tres no forman parte de ninguna organización política o grupo económico en común, que lleve a suponer que sus declaraciones han sido acordadas entre ellos y en representación de alguien que no sean ellos mismos. Tampoco que sean candidatos a algún cargo público.
Si sé que tienen suficiente trayectoria e independencia de criterio como para que sus dichos de esta gravedad sean escuchados.
Se también, como todos, que dos de ellos en su momento fueron legisladores en representación de la UCR y el otro que manifiesta compartir los principios de esa fuerza política.
Mendoza está desnuda
Las afirmaciones de los tres son certeras. Además, todos los números dicen que la economía de Mendoza, en estos años creció menos que el país, o si quieren, decreció más que el país, lo dicen todos los analistas económicos, esto es, a los mendocinos nos fue peor que al resto de los argentinos.
Si a ello agregamos el mencionado problema de degradación institucional se me ocurre que es asimilable a la historia que recordaba al comienzo de esta nota, atento que los mendocinos hacemos gala de todo lo contrario, esto es que Mendoza, a diferencia de otras muchas, tiene un alto nivel de respeto institucional.
Vistámosla
Los responsables de esa situación son sin lugar a dudas los únicos beneficiados de la misma, dejemos que de ellos se encargue la Justicia, y que sea quien determine responsabilidades, hoy lo urgente es comenzar a remediar el problema, vestir al Rey.
Para eso todos somos necesarios, el régimen que no queremos abandonar, la democracia, así lo exige.
Seguramente los sastres eran unos corruptos, el rey por lo menos un tonto, ¿pero sus funcionarios de confianza, y el pueblo todo que lo veía desnudo y no lo decía, no tenían también alguna responsabilidad?
El niño no dijo maten al Rey, prisión para los sastres, solo dijo lo que todos veían y sabían pero por conveniencia o comodidad o por….callaban.
Hoy, estos tres comprovincianos, que por cierto no tienen nada de niños, en mi opinión están cumpliendo la función de aquel de la historia que recordamos.
Comencemos todos, en paz, a vestir a Mendoza.
* El autor es abogado. Ex gobernador de la provincia de Mendoza.