En busca de alternativas de la carne
En el mundo actual, numerosas personas buscan alternativas de la carne vacuna. Crece la demanda de proteínas vegetales por aspectos económicos, ambientales, nutricionales, relacionados con la conciencia animal. Esta tendencia, que empezó en los vegetarianos, hoy se extiende a los veganos y flexitarianos (práctica de ser flexibles, vegetarianos en casa, consumidores de carne en algún evento especial) Buscando el reemplazo de carne, optan por vegetales en la mayor parte legumbres, como lentejas, arvejas, porotos, garbanzos. Incluyen zapallo, zanahoria, remolacha, papa, batata, choclo, palta tomate, zapallitos, berenjenas, coles, vegetales de hojas, etc…
Los alimentos vegetales deben ser bien combinados para obtener una proteína completa. Pero es muy alto el porcentaje de desnutridos crónicos que existe y si no se toman medidas de urgencia, aumentará progresivamente esta cantidad Para que esta tendencia pueda modificarse, será necesario mejorar de manera rápida y sostenible la producción agrícola.
Se deben incentivar al máximo los productos de la tierra; ya sean cereales, legumbres, vegetales o frutas.
¿Se necesita una Revolución verde?
La FAO sostiene que “El futuro del hombre está en la tierra” por ello no se descarta la posibilidad de una Revolución verde. En ella, juegan papel básico los cereales que son semillas o granos comestibles de las gramíneas, como arroz, avena, cebada, centeno, maíz, mijo, trigo y sorgo.
Proporcionan fundamentalmente hidratos de carbono, proteínas en menor grado y vitaminas del complejo B, minerales, fibra los que mantienen el germen proveen vitaminas A y E.
El maíz, llamado el “oro de la pradera”, se encontró en una caverna del valle de Tehuacán (México) entre los años 3.400 a 5.200 AC.
Los grandes cultivos de arroz se originaron cerca del año 4.500 AC en las regiones ubicadas entre el sur de China y el norte de India. También en Tailandia el arroz era muy importante cerca del año 4.500 AC. Es más nutritivo cuando se consume el grano entero (arroz integral).
La cebada se utiliza principalmente para elaborar la cerveza, una práctica que empezó en Egipto hace 5.000 años. Es utilizada completa, perlada y malteada.
Es muy empleada la avena, pero estaba casi olvidada, hasta casi principios de siglo, hoy se ha vuelto a considerar, y resulta ideal mezclado con trigo para hacer el pan.
En cuanto a legumbres, son frutos de semillas de diversas especies de plantas, especialmente de la familia de las leguminosas. Unas se consumen al estado fresco (arvejas, chauchas, habas) y otras, una vez desecadas se separan las semillas, que son las que se consumen: garbanzos, lentejas, porotos, etc.
La producción de soja en la Argentina ha crecido notablemente en los últimos años hecho de importancia, dado el gran aumento de la población.
En cuanto a hortalizas, producidas en huertas, son fuente importante de vitaminas Algunas son raíces, otras son tallos, hojas, tubérculos, flores de las plantas Aportan vitaminas, algunas son ricas en calcio, potasio, hierro, etc.
La utilización de vegetales en las comidas es imprescindible para lograr una alimentación equilibrada. Con el objeto de realizar una mejor planificación alimentaria, la dietología agrupa los vegetales según su contenido en hidratos de carbono con cifras promedio:
Vegetales grupo al 5% de hidratos de carbono: lechuga, tomate, berro, apio, hinojo, zapallitos, berenjenas, espárragos, brócoli, coliflor, repollo, endivia, rúcula, rabanitos, achicoria, pepino, espinaca, escarola.
Vegetales con 10% de hidratos de carbono: zapallo, zanahoria, remolacha, alcauciles, cebolla, arveja, palmitos, nabo, pimientos.
Vegetales al 20% de hidratos de carbono: batata, papa, mandioca dulce, palta, choclo.
En cuanto a frutas, son alimentos muy valiosos, que presentan diversidad de colores y de formas y son consideradas una fuente rica de nutrientes y sustancias naturales de alto beneficio para la salud: encierran alta cantidad de vitaminas, minerales (especialmente potasio), e hidratos de carbono; aunque bajo contenido en sodio y proteínas
En fin, hoy como ayer, los tesoros de la naturaleza siguen reinando y favoreciendo a la humanidad.
Sabias palabras las de Martín Luther King: “Aunque supiera que el mundo se va a terminar mañana, yo, hoy, aún, plantaría un árbol”.
*La autora es Licenciada en Nutrición