7 de junio de 2026 - 00:20

De padrinos y madrinas

la prematura proclamación de Petri por Bullrich supone un dato adverso para Cornejo, no sólo porque está buscando por todos los medios obturar el paso del actual diputado nacional, sino porque también implica un cortocircuito en el también sólido vínculo que el gobernador constituyó con la ahora senadora nacional.

Está claro que la carrera por la sucesión de Alfredo Cornejo se ha puesto en marcha. Por ello, cada gesto y cada definición no hace más que encarnar el posicionamiento de los aspirantes, aunque todo parezca indicar -como declaran al unísono- que “todavía no es tiempo de candidaturas”.

Por el contrario, todo sirve para consolidar las chances o mantener la llama de la ilusión hasta el momento certero de las definiciones, dentro de un año. Esta semana fue el turno de Ulpiano Suárez y Luis Petri quienes bajo diferentes argumentos de coyuntura intentaron llevar agua para sus respectivos molinos. Una estrategia discursiva que por repetida no deja de cumplir el objetivo: por ahora, más que llegar todos apuntan a permanecer. Es la única manera de seguir en el radar de la opinión pública, y por ende, en el rigor de las encuestas.

Zona Fría: ¿Guerra fría?

El intendente de Capital aprovechó su calculada equidistancia con Javier Milei para diferenciarse una vez más de la Casa Rosada, esta vez en ocasión del debate sobre la reformulación del régimen de Zona Fría, que con el visto bueno de Diputados pretende modificar las áreas pasibles del subsidio a la tarifa del gas y reducir así el impacto de la ley en las cuentas públicas. Una decisión que elevaría el valor de la boleta significativamente para cerca de 400 mil mendocinos.

Así lo votaron los diputados cornejistas Pamela Verasay y Lisandro Nieri, por lo que el Senado se convirtió en la última trinchera para frenar el seguro tarifazo con su inevitable costo político y social. Por ello, Suárez salió públicamente a pedirle a los senadores nacionales por Mendoza que se opongan a esta decisión del Ejecutivo.

Sin confirmación de la fecha del tratamiento, pero tampoco del voto de los mendocinos, sí trascendió que tanto Rodolfo Suárez como Mariana Juri, “evaluaban” votar en contra, como también -sin dudas- lo hará Anabel Fernández Sagasti.

Suárez y Juri responden al radicalismo de Capital que hoy lidera Yayo con lo cual la ecuación parece perfecta. Como si se tratara de una jugada combinada entre el intendente y el ex gobernador, a la sazón su tío y principal impulsor de su desembarco en la comuna.

Un posicionamiento en sintonía que ya se vio en estos días con la votación del pliego de la jueza María Verónica Michelli, a contramano de las intenciones del Gobierno.

Esta resistencia in crescendo parece haber sido advertida a tiempo por Patricia Bullrich quien también aseguró aquí que han escuchado los reclamos de los senadores mendocinos y que no habrá tratamiento de Zona Fría hasta que no esté asegurada una mayoría para su aprobación, incluso sin descartar alguna modificación que destrabe la incipiente negativa.

Si así fuera, Ulpiano podrá decir que frenó una iniciativa perjudicial para el bolsillo de los mendocinos y diferenciarse -claramente- del voto a favor de los cornejistas puros en Diputados.

La tía mágica

Pero no fue la única definición que dejó Bullrich en la provincia, enfrascada en estos días en una intriga con todo el aroma de una interna solapada con Javier, y en especial con Karina Milei; antes, sobre el caso Adorni y ahora, sobre el pliego de la jueza Michelli que los hermanos presidenciales vetaron (luego de impulsar su nominación) con el único reparo de ser familiar del periodista Hugo Alconada Mon. Un desgaste innecesario para el mandatario que terminó exponiendo la fisura del oficialismo y además, una dura derrota al no poder retirar el pliego y ser finalmente aprobado en el Senado.

En Mendoza, la ex ministra de Seguridad también dejó un milimétrico respaldo a las intenciones de Petri, quien fuera su compañero de fórmula en Juntos por el Cambio. Un gesto esperable por el vínculo que la dupla tejió antes y después de dar el salto hacia La Libertad Avanza (LLA) pero que llega en un momento donde cada palabra cuenta.

Lo cierto es que la prematura proclamación de Petri por Bullrich supone un dato adverso para Cornejo, no sólo porque está buscando por todos los medios obturar el paso del sanmartiniano, sino porque también implica un cortocircuito en el también sólido vínculo que el gobernador constituyó con la ahora senadora nacional.

No hay que olvidar que -en dupla- Cornejo y Bullrich motorizaron el Grupo Malbec, nacido aquí en la Vendimia de 2023 y que entonces apuntalaba la candidatura presidencial de “La piba”. Un hecho que se consumó con Petri en la fórmula como vice, tras perder la PASO local.

Como se advierte, es una sociedad política que también le posibilitó a Cornejo llegar hasta las entrañas del mileísmo y que podría resquebrajarse si estos gestos se suceden en la misma dirección (Petri candidato) que es -justamente- la que el gobernador pretende evitar.

Post-cornejismo a la vista

Como quien intenta contener un temporal con un frágil paraguas, Cornejo sólo atina en público a marcar el destiempo de las candidaturas y la apelación, al menos para los que dependen de él, a que se concentren “en la gestión”. Una recomendación que a esta altura suena como la de esos padres de niños traviesos a los que retan y le piden que se porten bien.

Los niños (los candidatos propios y ajenos) irán por más, ya sea por instinto o simple ambición. Es la única forma en que podrán disputar el poder y hasta llegado el caso, propiciar ese “parricidio político” que empieza a insinuarse en este tiempo. Un post-cornejismo en ciernes que es en realidad el verdadero eje de la disputa anticipada.

Se sabe, mientras los padres ponen límites, padrinos y madrinas alientan y consienten.

* El autor es periodista y profesor universitario.

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