Con bastante actividad, el gobernador Cornejo y su elenco transitan la carrera hacia las elecciones del 26 de octubre. Una dinámica que se viene repitiendo y con la que el gobierno provincial busca alternar anuncios, inauguraciones y contacto con la comunidad.
Demuestran, como bien se dijo hace ya varias semanas, que la decisión de provincializar la campaña no sólo tiene como objetivo hacer trascender a los postulantes a cargos legislativos y y municipales, sino, por otra parte, no depender de las estrategias y disponibilidades de quienes integrarán la lista para la Cámara de Diputados de la Nación.
Queda claro que Luis Petri, el primer candidato al Congreso por Mendoza, sigue estando a cargo de su ministerio, lo que limita sus participaciones aquí sólo a momentos disponibles durante el fin de semana. Aunque no habría que descartar mayor frecuencia a medida que se acerque la fecha de las elecciones, incluso con la posibilidad de alguna licencia en la función ministerial.
De todos modos, las encuestas que se van conociendo ratifican, más allá de diferencias de porcentajes entre consultorías, cierta comodidad para el eje libertario-cornejista, datos que juegan a favor del oficialismo.
Aunque visitas de funcionarios no faltan. El viernes estuvo la ministra Sandra Pettovello, de Capital Humano, con el tren sanitario y para los próximos días se anuncia la llegada de Patricia Bullrich para habilitar nuevas dependencias de las fuerzas federales bajo su mando, entre otras actividades que aportan a la campaña, indudablemente. Bullrich está llamada a hacer ver preferentemente en la ciudad de Buenos Aires, donde será candidata a senadora nacional, pero su aporte con esta presencia anunciada será valorado por los libertarios mendocinos.
Sin salir del libreto
En una semana de gran impacto político y mediático por el enorme respaldo del gobierno de Trump al de Milei, aprovechando la convergencia con motivo de la Asamblea de Naciones Unidas, Cornejo no sólo sumó actividades, como ya explicamos, sino que reiteró su sintonía con la política macro del Ejecutivo Nacional, intentando demostrar que lo suyo es una cuestión de convencimiento y no de oportunismo, según el modo de pensar de muchos que no comparten su estilo político.
Durante un foro sobre posibilidades de competitividad de la Argentina en el marco de las reformas que se están gestando en aspectos de la economía, el Gobernador volvió a hacer referencia a los aspectos salientes de la política macroeconómica nacional.
“De nada vale tener municipios o provincias bien administradas, con equilibrio fiscal y un gasto público razonable, si la macroeconomía nacional no se estabiliza y no hay reglas de juego claras”. “La Argentina no tiene destino sin equilibrio fiscal, pero si solo logra equilibrio y no hace las reformas estructurales que necesita, tampoco va a crecer”. Opinó que Mendoza ha sido perjudicada por “malas administraciones de la macroeconomía nacional”.
En la misma intervención, propició una vuelta de tuerca en cuanto a ejecutividad de las iniciativas. “No alcanza con decretos de necesidad y urgencia. La Argentina necesita reformas laborales y tributarias que simplifiquen el sistema y alienten la inversión. Reformas que deben salir del Congreso con consensos amplios. Es imprescindible contar con un rumbo previsible en el tiempo para dar confianza al sector privado y generar más empleo”. Una suerte de garantía de la posición que adoptarán en el Congreso quienes a él responden si, como se presume, dichas propuestas reformistas son planteadas por el equipo de Milei durante la segunda mitad de su mandato presidencial.
En sintonía con los cambios
Con lo expuesto Cornejo ratificó su posición en campaña. No es algo nuevo. La confirmación del alineamiento con las políticas del mileísmo ya se había dado durante el congreso de la UCR realizado en agosto. En esa oportunidad se aprobaron las candidaturas para octubre en todas las categorías sólo por el lado del cornejismo.
Dijo aquella vez Cornejo que “los mendocinos están esperanzados con que al Gobierno (nacional) le vaya bien en la economía y se han hartado de sucesivas crisis recurrentes, que al final del camino empobrecen a la Argentina cada vez más con alta inflación”. Y defendió “el pragmatismo” del radicalismo mendocino para aliarse con el gobierno nacional.
“El radicalismo de Mendoza es moderno, no es acomodaticio. Lee los cambios sociales en el contexto histórico que se dan y las tareas que debemos desarrollar”, puntualizaba entre radicales el gobernador, al que muchos de tanto en tanto le echan en cara el salto a la recordada transversalidad con el kirchnerismo, que en 2007 llevó a Cobos a ser vicepresidente de Cristina Kirchner. Y a Cornejo a ser parte de ese armado.
En aquel congreso de agosto, Cornejo buscaba que quienes lo acompañaron mayoritariamente en el camino al acuerdo electoral con LLA estuviesen verdaderamente convencidos del paso dado y no pensaran que se sumaban al Gobernador por una simple cuestión de lealtad o disciplina partidaria, método tradicionalmente empleado por las agrupaciones políticas en general, no sólo la UCR, para alinear a sus legisladores, congresistas etc.
Si la recomendación desde el gobierno de Trump a Milei y colaboradores de buscar de ahora en adelante más diálogo político con gobernadores y congresistas es tenido en cuenta (debería serlo) por el Ejecutivo Nacional, la posición política de Cornejo y otros jefes de provincias correría con ventajas. El mendocino mantuvo una clara postura: autoridad a la hora de no avalar respaldo en temas muy sensibles, como universidades, discapacidad, etc, pero, por otro lado, ser confiable en todo lo referido al equilibrio fiscal bien entendido.
Por último, el gobierno provincial no ve con simpatía la aprobación de la autonomía del departamento de San Rafael, aprobada por mayoría en el Concejo Deliberante. Un tema para que debatan fundamentalmente constitucionalistas, pero que en este caso tiene alguna connotación electoral.
Los hermanos Félix, tanto Omar, el intendente, como Emir, candidato a diputado nacional por el peronismo en primer lugar, promovieron con ímpetu este logro institucional sanrafaelino, que le servirá al peronismo mendocino como aporte a la difícil campaña que emprende con la esperanza, como se ha dicho ya varias veces, de recuperar votos y un porcentaje decoroso en la provincia y sumar una banca para un peronismo/kirchnerismo esperanzado, en especial luego de la elección bonaerense, en seguir siendo en el Congreso una fuerza exigente para el oficialismo libertario.
* El autor es periodista. [email protected]