El paso que develó la unificación electoral

Probablemente la discusión más complicada sea la que se refiera al ordenamiento para la Legislatura, donde Cornejo necesita, sin duda, reciprocidad libertaria para afrontar los dos años de gestión que le quedan como gobernador.

Era evidente que Alfredo Cornejo no podía dilatar más lo que dio a entender con la unificación de elecciones: que el acuerdo de su espacio con los libertarios era un hecho y que sólo se debía esperar la decisión de anunciarlo.

Un alivio para muchos en su partido que se preocupaban por una dilación que, según los que más lo conocen, habría sido originada por la intención del Gobernador de no quedar expuesto a una imagen de derrota o sometimiento en el armado con el espacio de La Libertad Avanza.

El alineamiento que obtuvo de los intendentes radicales en su conjunto para dar el paso de la unificación de elecciones y el consecuente acuerdo para octubre lleva a la conclusión de que los tiempos de análisis y especulaciones se agotaron para el líder de Cambia Mendoza, sin más opciones para elegir.

Adopta un modelo bastante similar al utilizado por el gobernador chaqueño Zdero en sus adelantadas elecciones de medio término. Aunque en el caso de Chaco con muchas más necesidades que Mendoza, tanto por la situación heredada en esa provincia como por la vigente influencia del peronismo de Capitanich, al que, no obstante, la coalición oficialista logró vencer meses atrás.

Es real que el radicalismo de Cornejo apoyó en más de un año y medio de gobierno libertario transcurrido los proyectos más importantes para las aspiraciones reformistas y de acomodamiento macroeconómico a través de la representación en el Congreso. Junto con él también respaldaron otros mandatarios provinciales de lo que fue Juntos por el Cambio, tanto radicales como del Pro, pero es indudable que el protagonismo del mendocino le hizo mantener un lugar en el andamiaje nacional. Lo suficiente como para ser tenido en cuenta pese a cierta decadencia en la gestión provincial según encuestas que reflejan algún descontento de la gente, probablemente por el desgaste dirigencial de un ciclo lo suficientemente extenso. Como para no sentir frustración sino satisfacción por parte de su creador y sus seguidores. El mismo Cornejo ha dicho más de una vez que la alternancia entre espacios políticos es sustento de la vida democrática.

Ahora llega el tiempo de definición de la conformación de listas electorales. Probablemente el asunto más espinoso, más difícil de resolver. Es algo que suele reiterarse sin distinción de colores políticos, pero en este caso hay una connotación especial, porque queda claro que el fenómeno libertario sigue siendo la fuerza de mayor tracción.

Quién se suma a quién es un asunto a dilucidar. Es real que para los dos espacios que acordaron la unión electoral, libertarios y cornejistas, hay conveniencias. Probablemente sea Cornejo, pese a que Cambia Mendoza bajó en los sondeos, la fuerza que más votos lograse si la elección fuese sin acuerdos ni alianzas. Pero también se evidente que los mendocinos siguen confiando en las políticas de Milei.

Si la lista que reúna a libertarios y radicales mendocinos gana en octubre (algunos aseguran que hoy está en condiciones de obtener un 50% de los votos, aproximadamente) habrá doble festejo, aunque el campamento, o “búnker”, sea compartido.

En el radicalismo local hablan de ese casi seguro festejo compartido, como en octubre de 2023, dicen. Pero se debe recordar que aquella vez la lista de Cornejo apoyó la candidatura de Patricia Bullrich y aquí Milei logró imponer tres diputados nacionales sobre cinco. Cornejo se debió conformar en aquella noche de caras de sorpresa con un solo legislador al Congreso. Esta vez, en cambio, todos festejarán, aunque el reparto de cargos con posibilidades de éxito favorezca al espacio de Milei.

Por eso probablemente la discusión más complicada sea la que se refiera al ordenamiento para la Legislatura, donde Cornejo necesita, sin duda, reciprocidad libertaria para afrontar los dos años de gestión que le quedan como gobernador.

El resto de la grilla

Por el lado del Pro mendocino, esperaban esta resolución de Cornejo y el mileísmo. Probablemente haya existido una leve esperanza de que no prosperara, pero coinciden con otros sectores partidarios en que es necesario para el radicalismo mendocino sumarse al arrastre de La Libertad Avanza.

Luego del anuncio conocido en la semana, desde el macrismo local dijeron continuar con el fortalecimiento del espacio, pero con la mirada puesta en la conformación de un frente electoral que, según sus gestores, tendría buen desarrollo.

El desafío pasaría por acercarse a un porcentaje que les permita mantener el segundo puesto que logró La Unión Mendocina, con De Marchi a la cabeza, hace dos años. Con ese porcentaje, lejano según muchos sondeos, podrían aportar un diputado nacional al Congreso Nacional, como pidió en su momento el líder del Pro, Mauricio Macri.

En la semana el consejo directivo partidario aprobó el cronograma electoral interno y, por lo tanto, se aproxima la elección de quienes serán candidatos en las diferentes categorías que serán puestas a votación el 26 de octubre. Claro, a definir posteriormente con los otros espacios que eventualmente lleguen a formar parte del anunciado frente o alianza de centroderecha.

En cuanto al peronismo, que también busca sumar y, por lo menos, volver a obtener el segundo lugar, los que están hartos con la pelea interna insisten en señalar que, si logran sellar la unidad entre camporistas e intendentes podrían arrimar a un 20 por ciento de votos o un poco más, potenciando, a su vez, lo que pretenden rescatar en febrero los jefes departamentales que desdoblaron. Un porcentaje más razonable para un espacio político tradicional que viene padeciendo años de crisis en una suerte de caída libre.

Y por el lado del espacio que pretende encabezar Jorge Difonso hubo definiciones muy claras para referirse al acuerdo entre el Gobernador y el Ejecutivo Nacional. Algo así como que se juntan para “atacar todos los días los intereses de Mendoza”. Para lo que el diputado sancarlino ofrece “construir un frente bien mendocino” que defienda lo que supuestamente dañan el gobierno provincial y también el nacional.

Con un buen resultado electoral prácticamente asegurado merced al acuerdo que obtuvo, Cornejo comienza a transitar el periodo final de un mandato, en el que surgirá otro intríngulis: la candidatura a su sucesión.

* El autor es periodista. [email protected]

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