En lo político puede haber sido la peor semana de Milei en lo que lleva de su presidencia. Pero no significa que baje los brazos (ya anticipó con su estilo frontal que recurrirá al recurso del veto) porque lo siguen alentando los números favorables que la mayoría de las encuestas reflejan sobre lo que puede ocurrir en el domingo electoral de octubre.
La derrota por “goleada” del jueves en el Senado nacional da un resultado que, a pesar del fuerte golpe político recibido, el oficialismo libertario buscará revertir buscando el diálogo con los gobernadores afines, más allá de que éstos se mostraron bastante distantes de un tiempo a esta parte y terminaron colmando la paciencia del Presidente con el faltazo a la vigilia del 9 de julio.
Hay una clara diferencia entre los tres proyectos con sanción definitiva el jueves (haberes jubilatorios, moratoria previsional y discapacidad) con los que todavía necesitan la revisión por parte de Diputados (coparticipación de impuestos de combustibles líquidos y reparto de fondos de ATN). Estos, aseguran, son los que más interesan a los jefes provinciales. Los tres restantes podrían ser discutibles a la hora de tratar los vetos que prometió Milei.
Queda la sensación de que el Ejecutivo y los gobernadores más cercanos jugaron una suerte de pulseada en la que éstos pudieron comprobar que todavía son competitivos políticamente hablando. Es muy probable, según declaraciones periodísticas que ha venido efectuando luego de la tensa sesión, que retome protagonismo el más negociador de los ministros del Presidente, Guillermo Francos. Sería necesario luego del papelón que protagonizó el oficialismo por su escasez de miembros y la torpeza con que encaró la sesión, sin apoyo de los bloques amigos, ante la voracidad de un kirchnerismo alentado por la posibilidad de ganar con claridad.
En cuanto a lo preelectoral, lo más trascendente fue la confirmación del frente entre La Libertad Avanza y el Pro en la provincia de Buenos Aires. Una elección de distrito que, sin embargo, tiene alcance nacional por la injerencia bonaerense tanto en cuanto a la cantidad de votantes como por su correlativa incidencia en el número de miembros que envía a la Cámara de Diputados. Además, porque muy probablemente lo que resulte de la elección del 7 de setiembre (candidatos provinciales) se traslade sin más a las nacionales de octubre.
Como ya hemos señalado en artículos anteriores, lo resuelto por el partido de Macri para el territorio bonaerense tiene una especie de exclusividad, porque no se replica por el momento en otros distritos electorales del país.
Es el caso de Mendoza, ya que el Pro no ha variado su postura de cara a las próximas elecciones. Hay una argumentación definida: si el oficialismo provincial (Cornejo y Cambia Mendoza) forman parte de un acuerdo con el mileísmo, irán solos o formando parte de otro espacio, preferentemente opositor al radicalismo del gobernador. La condición que ponen en el partido que lidera el senador Pradines para la convergencia con La Libertad Avanza es que el espacio del presidente de la Nación no haga alianza con la UCR local.
Sin embargo, surge otra duda. ¿Con qué parte de la UCR se alinearía el macrismo mendocino? La pregunta se potencia por estas horas luego de la revelación que hizo Luis Petri a “Los Andes” en la noche del viernes, con motivo de la inauguración de una sede de su fundación en San Martín. Dijo en ese momento el actual ministro de Defensa: “Yo hoy soy ministro, pero voy a estar donde el Presidente lo defina”. ¿Adelanta los tiempos? Ya se sabía de su anhelo de competir por la Gobernación en 2027.
El mensaje de Petri tuvo rápidamente varias interpretaciones. Queda claro que él pretendería ser candidato de unidad para aceptar la postulación. Pero, como hemos visto, esa supuesta unidad en muchos casos queda condicionada a lo que se defina desde el oficialismo nacional con respecto a Cornejo y su espacio oficialista local.
Petri, además, continúa siendo radical, lo mismo que su hermana Griselda, vicepresidenta de la UCR local. No obstante, puede ocurrir que una eventual candidatura del actual titular de Defensa conduzca a una porción del radicalismo mendocino al alineamiento directo con las políticas libertarias. Tema no menor.
De todos modos, nadie duda de la experiencia legislativa de Petri en caso de llegar al Congreso de la Nación. Hay quienes suponen que por su trayectoria y por ser parte actualmente del gabinete del presidente Milei su destino como diputado no debería bajar de la presidencia de la Cámara baja del Congreso. Sería un negociador que está necesitando el Gobierno, sostienen muchos que reconocen su trabajo.
Las especulaciones abundan. Es que hay muchos intereses en juego para varios espacios que pueden quedar reflejados en las listas de candidatos, tanto nacionales como provinciales, en caso de que el eje Milei- Petri llegue a un acuerdo con Cornejo y su espacio.
La resolución que tome Alfredo Cornejo en los próximos días no sólo mantiene atentos a propios y a eventuales aliados. Del lado del peronismo también prefieren continuar con el suspenso sobre su disputa interna irresuelta hasta saber en qué condiciones se planteará la escena electoral local. Es que si se mantiene el desdoblamiento que impone la legislación provincial, después de la cita nacional de octubre comenzará a recorrerse el trayecto hacia las elecciones locales de abril de 2026.
Por lo tanto, es muy probable, según lo que viene trascendiendo, que los jefes departamentales del PJ opten por el desdoblamiento; con más razón si Cornejo toma esa decisión. En general, los intendentes peronistas sostienen que las encuestas los favorecen en cuanto a la evaluación de la gestión y por lo tanto no pretenden quedar sujetos a una posible mayoría nítida influenciada por el escenario nacional y su prolongación local si la tendencia mantiene favoritismo hacia Javier Milei. El tiempo dirá.
Con el suspenso creado por su posible “pase” a la provincia Petri mantiene expectantes a todos los que lo esperan y que se motivan más aún ante la posibilidad de que se anote para este año. En términos futbolísticos, casi sobre el cierre del libro de pases. Más presión para la resolución sobre las elecciones que debe adoptar el Gobernador en estos días.