Mientras se terminaban de acomodar los nombres de los candidatos al Congreso, a la Legislatura provincial y a los concejos departamentales, en la práctica el cornejismo inauguraba la nueva etapa de alianza formal con La Libertad Avanza en el marco de la discusión de proyectos que irritan al presidente Milei.
No dejó de asombrar el respaldo de los diputados que representan claramente al gobernador Cornejo al abordarse el siempre espinoso asunto de la distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), esta vez en base a una propuesta que en su momento hicieron los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Obviamente, el gobernador mendocino había participado de esa unánime presentación desde las provincias y CABA, pero luego hizo debutar su impronta acuerdista sumándose al dictamen en minoría que Lisandro Nieri y Pamela Verasay firmaron y compartieron junto a los bloques de La Libertad Avanza y el Pro.
Anticipo de la nueva alianza, con algún atenuante: el gobierno libertario terminó aceptando que sus diputados y los aliados, entre los cuales ahora están los cornejistas mendocinos, presenten una alternativa a la idea de la mayoría de las provincias. Un reconocimiento de la Nación de que nada es fácil en el Congreso mientras no se cuente con un número razonable de miembros. Y que, además, hay que tener habilidades entre los legisladores para sacar a flote una norma que medianamente conforme al presidente. Por algo el mendocino Nieri advirtió en declaraciones a “Los Andes” tras concretarse la propuesta alternativa que, como en toda negociación política, “tenés que ceder en algo”, pero que en este caso puntual “nos dé certezas a las provincias de que tengamos los recursos que creemos corresponden”. Ceder en algo es atribuido a ambas partes de la discusión.
Esto lleva a la deducción de que el marco de conversación entre las partes sigue abierto y que es muy probable que esa instancia negociadora a la que aludió el diputado cornejista podría continuar, en la búsqueda de un marco de acuerdo que pueda frenar la embestida opositora siempre iniciada en el kirchnerismo, en este caso valiéndose del reclamo unánime de las provincias por recursos que necesitan.
En cuanto a la gestión local, el Gobierno mostró conformismo con el prolongado desarrollo de la audiencia pública por el proyecto minero en Uspallata. Hubo una importante cantidad de ponencias, tanto presenciales como virtuales, y el porcentaje de expresiones de apoyo a PSJ Cobre Mendocino alienta la expectativa gubernamental de que los pasos aún pendientes sean sorteados sin mayores problemas.
La discusión legislativa por el impacto ambiental del proyecto será intensa, pero hay confianza en el Gobierno en cuanto a su resultado. Además, la campaña política hacia las elecciones del 26 de octubre seguramente incluirá la apertura minera que busca consolidar el gobierno de Cornejo, por lo que es probable que las mayores expectativas del oficialismo se concreten en la parte final del año, como está previsto en principio.
En cuanto a la competencia por los cargos electivos, el espacio que más sorprendió al momento de la presentación de alianzas, ahora denominado Provincias Unidas, tiene como uno de sus principales referentes a Jorge Difonso, una voz crítica contra la política minera del actual gobierno y fuerte defensor de la rígida ley 7.722, de la cual fue promotor en su momento.
Macri lo hizo… ¿y lo deshizo?
Al margen de lo que reciba con el reparto de postulaciones que se completa esta noche , en el partido fundado por Mauricio Macri el descontento es bastante grande por el acuerdo electoral con los libertarios en la provincia de Buenos Aires y en la Capital del país, en especial entre referentes que acompañaron al ex presidente en los primeros pasos del espacio “amarillo”.
Apareció la siempre respetada opinión de uno de los referentes del espacio, Esteban Bullrich, que entre otras fuertes definiciones señaló públicamente que el Pro fundado bajo el liderazgo de Macri hace 20 años tenía “infinitas diferencias” con lo que hoy expresa su fuerza sucesora, La Libertad Avanza. “No habríamos propuesto a Lijo para la Corte. No insultábamos a opositores. No insultábamos a periodistas. No insultábamos a los que pensaban diferente. Creíamos en un Estado inteligente que invertía en educación como garantía de un futuro mejor”, señaló entre otras consideraciones quien fuera ministro de Macri tanto en CABA como en la Nación y también senador de la Nación.
Estas y otras reflexiones de sorprendidos y desencantados macristas, como el siempre correcto ex embajador Diego Guelar, también repercuten en buena parte de la dirigencia local del Pro, conducida sobre la hora de cierre de las alianzas a formar parte de un espacio que no necesariamente lo puede tener como protagonista, pero que, sobre todo, lo sitúa como opositor al eje oficialista formado entre Cornejo y el mileísmo. Obviamente, el cierre de la conformación de las listas de esta noche permitirá saber si, al final, el macrismo mendocino logró o no algo del protagonismo que soñaron sus dirigentes hasta no hace mucho tiempo.
De la expectativa de integrar un espacio liberal de centroderecha junto a los demócratas y al Partido Libertario, el macrismo/demarchismo pasó a formar parte de una populosa “vecindad” de estilos partidarios. El límite era Cornejo, según la pública confesión de los principales dirigentes. Deben reconocer, ahora, que la astucia del Gobernador para terminar acordando con los Milei y los Menem dejó al espacio de Macri sin la reacción rápida que necesitaba.
De todos modos, la característica de la elección, denominada de mitad de mandato del gobierno de turno, le debería permitir al macrismo reacomodarse hacia adelante según los efectos de las políticas que implementa la administración libertaria con apoyo de Cambia Mendoza en esta provincia. Esa podría ser la principal estrategia del espacio.
En síntesis, con su alianza con el mileísmo el Gobernador asegura su acompañamiento a las políticas nacionales y, muy posiblemente, la gobernabilidad que necesita en la provincia para transitar los dos años de gestión que le quedan. ¿Cornejo y los suyos de violeta? Probablemente. Pero que nadie se enoje.
* El autor es periodista. [email protected]