En Mendoza terminó imponiéndose durante la semana la expectativa por la visita de Mauricio Macri. Muchas especulaciones sobre la intención electoral del expresidente y por el encuentro con el gobernador Cornejo.
El gobernador ha decidido encarar una fuerte reinserción nacional en lo partidario con el lanzamiento en la Capital Federal de la fundación Deliberar, con la que pretende salir al cruce de un radicalismo porteño aletargado y hoy referenciado en Lousteau y Yacobitti.
En Mendoza terminó imponiéndose durante la semana la expectativa por la visita de Mauricio Macri. Muchas especulaciones sobre la intención electoral del expresidente y por el encuentro con el gobernador Cornejo.
Para dirigentes y militantes del Pro mendocino, la ilusión de un reordenamiento partidario que los coloque el año próximo en una posición expectante y fundamentalmente competitiva en lo electoral.
Pero, al margen del acto del viernes y de alguna gestión de gobierno trascendente, la política volvió a tener su epicentro en Buenos Aires, con el desafío libertario de destrabar el Congreso y avanzar con proyectos de interés para Milei y equipo.
El caso de Manuel Adorni y las peleas ya imposibles de disimular de las que son partícipes los Milei, los Menem y Santiago Caputo prácticamente paralizaron por semanas la usina de ideas políticas del oficialismo y, por añadidura, su influencia en las cámaras legislativas.
Se debe destacar que alguna mente sensata y estratégica actuó con eficacia para que los conflictos internos no se reflejaran más en las bancas de Diputados y de ese modo se pudiera votar en bloque el proyecto más importante de la semana, referido a la quita de subsidios al gas en lugares incorporados como zonas frías.
El oficialismo también actuó con habilidad para neutralizar la intentona justicialista para interpelar al jefe de Gabinete. El considerable aumento del número de legisladores de La Libertad Avanza luego de las últimas elecciones valió como un curso acelerado de estrategia legislativa. Siempre, claro, con el valorable aporte de los bloques aliados. Porque si macristas y radicales se encuentran organizando alternativas electorales, en el Congreso por el momento no hay repercusión entre aliados.
Con la aprobación inicial (media sanción) de la reforma del Régimen de Zona Fría, que en 2021 sumó descuentos por consumo a usuarios de zonas de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y otras provincias, el gobierno nacional dio un paso fuerte en su política de reducción de gastos y subsidios que considera cuestionables o innecesarios y mandó una señal que sectores de la economía recibieron con agrado.
Varios espacios partidarios quedaron inmersos en la polémica. Desde el justicialismo mucho criticaron que diputados que en 2021 habían votado a favor del subsidio ahora hicieran lo contrario. Y desde las bancas, en un por momentos áspero debate, hubo legisladores del PJ que hicieron notar el cambio de posición.
Emir Félix, el justicialista sanrafaelino, sostuvo en su participación que “Mendoza sigue teniendo el mismo clima, las mismas distancias y las mismas necesidades que en 2021, cuando este régimen fue acompañado por legisladores que hoy buscan eliminarlo”.
Por el otro lado, entre la mayoría de los diputados mendocinos que votaron a favor, el radical Lisandro Nieri explicó que un esquema que en principio alcanzaba a la Patagonia y Malargüe, en 2021 fue ampliado excesivamente sin criterios climáticos. Debe recordarse que Nieri reemplazó a Cornejo en la Cámara de Diputados a fines de aquel año, cuando el actual gobernador fue electo senador nacional.
Fue justamente Cornejo uno de los mendocinos que aquella vez apoyó la ampliación del subsidio al gas. Por lo tanto, el claro alineamiento de Nieri Y Pamela Verasay con el gobernador demuestra que éste avaló en esta oportunidad el cambio de rumbo con el polémico asunto. También acompañó aquella vez Luis Petri, entre otros que ahora cambiaron de postura en el tema.
El Gobernador también se encuentra preparando su salida del cargo atendiendo el siempre importante asunto de la sucesión. Advierte una vez más, como en 2019, que impulsar a un determinado dirigente o suele ser sencillo. Cuenta con varios de sus colaboradores inmediatos virtualmente “anotados” en la carrera preparatoria, pero los números de los sondeos por el momento no garantizarían un resultado satisfactorio.
Es cierto que es prematuro definir candidaturas, pero los tiempos de los aprontes son otros y, además, dos de los que están ya anotados son los que miden mejor: Petri y el capitalino Suárez. Un libertario que, no obstante, dejó a sus seguidores dentro de la UCR y un radical tradicional que no pertenece a las filas cornejistas aunque mantiene muy buena relación. El intríngulis es para Cornejo y nada más que para él.
Además, el gobernador ha decidido encarar una fuerte reinserción nacional en lo partidario con el lanzamiento en la Capital Federal de la fundación Deliberar, con la que pretende salir al cruce de un radicalismo porteño aletargado y hoy referenciado en Lousteau y Yacobitti. De todos modos, no hay que descartar que desde ahí haya un intento de proyección nacional del gobernador mendocino, un escenario que muchas veces le resultó esquivo.
Como decíamos hace una semana, se sabe que hay dirigentes con mucho rodaje en la UCR que se reúnen y no descartan volver a la arena partidaria para intentar reinsertar al centenario partido en la principal escena. Por el momento el nombre de Alfredo Cornejo está bastante instalado entre radicales que anhelan que el espacio vuelva a ser protagonista. El tiempo dirá en qué condiciones se podría dar ese regreso si los dirigentes hoy movilizados llegan con el respirador a tiempo.
Obviamente, el olfato político lleva a muchos ex integrantes de lo que fue Cambiemos/Juntos por el Cambio a mirar con atención encuestas que hoy señalan que la imagen del presidente Milei cayó en forma significativa en los últimos meses.
Pero también saben esos dirigentes que no es sencillo crear una alternativa con una orientación similar a la del actual gobierno. Alternativa que a su vez impida que el justicialismo se reorganice y beneficie con una supuesta división del espacio de centroderecha.
* El autor es periodista. [email protected]