El chubutense Omar Narváez retuvo el título mundial supermosca OMB al vencer al mexicano David Carmona por nocaut técnico en el séptimo round. El duelo fue la atracción de la velada que se realizó en el Villa La Ñata Sporting Club de Benavídez, en la provincia de Buenos Aires.
Se trató del vigésimo octavo combate mundialista del patagónico, algunos de los cuales afrontó en cuadriláteros de Italia, Francia, España y Estados Unidos a lo largo de 11 años. Asimismo, fue la novena defensa del cetro que había conquistado el 15 de mayo de 2010, cuando batió al nicaragüense Everth Briceño por puntos en el Luna Park.
El sábado a la medianoche tuvo el control de las acciones de principio a fin frente a un joven boxeador azteca que hacía su debut en el exterior. Carmona trató de imponer su mayor alcance de brazos, pero en ningún momento consiguió impedir que el local acortara la distancia y lo golpeara en las zonas blandas. Así cayó a la lona en el sexto capítulo y en el siguiente fue protegido por su rincón, que arrojó la toalla cuando Narváez lo tenía contra las cuerdas.
‘El Huracán"’ (52,100 kilos), nacido en Trelew hace 38 años, tiene un récord conformado por 41 peleas ganadas, 22 de ellas por nocaut, una perdida y dos empatadas. Reinó en la división inferior desde 2002 hasta 2010, año en el que subió de categoría, y posteriormente fue distinguido como supercampeón por la Organización Mundial de Boxeo.
“En contra tengo la edad, pero uno tiene que jugar con eso, hay que aprovecharlo”, soltó Narváez, luego de su 16° defensa, novena en la categoría supermosca. “Estoy orgulloso del boxeo argentino porque está pasando el mejor momento de la historia”, completó el campeón tras el triunfo, en referencia, claro, a la gran temporada que tuvo nuestro pugilato en 2013, que entre otras cosas, tuvo festejos con Maravilla Martínez, ganándole a Murray en Vélez, allá por abril, y también con el Chino Maidana, quien dio el gran golpe en casa ajena al destronar a Broner, hace apenas una semana.