Extienden emergencia de agua y prevén un fin de semana crítico
Se combinan las altas temperaturas de la época con el festejo de Año Nuevo, cuando el consumo sube por encima de lo normal .
Extienden emergencia de agua y prevén un fin de semana crítico
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En condiciones normales, el consumo medio diario de agua en Mendoza por persona llega a los 370 litros. Esa cantidad se duplica (740 litros diarios, por persona) en días muy calurosos. Y se expande aún más si la ola de calor coincide -además- con las Fiestas de fin de año.
Por eso, este fin de semana se espera una situación por demás crítica en lo que se refiere al suministro de agua potable en el Gran Mendoza. Más allá de cualquier reclamo que pueda efectuarse ante estos problemas, desde Aysam indicaron que la concientización entre la gente es fundamental en este tipo de contingencias.
"Todas las plantas potabilizadoras están trabajando a full por estos días y, sumado a lo que producen también las 30 perforaciones subterráneas, se están generando en todo el Gran Mendoza cerca de 7.000 litros de agua potable por segundo. Es una capacidad suficiente para atender el consumo de los usuarios, pero siempre que sea moderado. Para fines de semana como éste, en que suele duplicarse -y más- el consumo por persona por situaciones extremas (se junta el golpe de calor con el Fin de año), la situación asoma bastante compleja", destacó el gerente general de Aysam, Raúl Cicero.
Ayer, un decreto gubernamental declaró por octavo año consecutivo la Emergencia Operativa de agua potable (vigente desde 2010, cuando la empresa fue estatizada), situación que refleja la gravedad del estado de la red sanitaria. Sin embargo, Cicero indicó que es factible que la situación este verano sea un poco mejor a la del pasado.
“Hace poco quedó inaugurada la ampliación de la planta Benegas (Benegas 2), por lo que ahora está generando 600 litros por segundo más. Eso, más lo que genera tradicionalmente la planta original, hace que tengamos más de 1.000 litros por segundo sólo allí. Igual no es esto lo único que lleva a que el verano sea más o menos complicado, sino que mucho tienen que ver las altas temperaturas y la cantidad de días muy calurosos que haya de forma consecutiva”, indicó Cicero.
Consumo desmedido
Ya se ha vuelto un clásico que el consumo de agua potable para las Fiestas sea más alto que de costumbre, y mucho tiene que ver en ello el armado y llenado de piletas. Si a ello se le suma que para hoy está pronosticada una máxima que llegaría a los 35 grados -situación directamente vinculada a que haya un mayor consumo para hidratarse-, es casi un hecho que por día y por persona este fin de semana (contando la jornada de ayer) superará los 740 litros de agua potable (más del doble de la media).
De hecho, según mediciones oficiales, el verano pasado el mayor consumo llegó a 800 litros diarios por persona en episodios puntuales. “El sistema no está diseñado ni puede estar nunca diseñado para un consumo de ese tipo. Por eso es que seguimos apostando a llegar al sistema de consumo medido. De esta manera, el castigo lo pagaría el usuario con la tarifa por lo que consume. Hoy es un sistema de canilla abierta y la tarifa está marcada por lo inmobiliario”, explicó Cicero.
En todo el Gran Mendoza (exceptuando Luján y Maipú, que son municipios que prestan el servicio propio de agua potable) sólo 8% de los usuarios de Aysam tienen sistemas medidos (unas 400.000 cuentas). La idea de las autoridades de agua y saneamiento provinciales es que de aquí a 7 años ese número supere la mitad de usuarios totales.
“Cuando se mide el consumo de agua, la gente consume menos. Pasando a la mayor cantidad de usuarios a medidor, la idea es bajar de 370 a 315 litros diarios por persona. Y algún día poder llegar a los estándares de la OMS, que recomienda un consumo de 250 litros diarios por persona. Estamos lejos de ello aún”, resumió Cicero.
“Los problemas en días críticos comienzan como problemas en la presión, y terminan con cortes y faltantes. Siempre la zona norte es la primera afectada. Por eso es que llamamos al consumo responsable”, destacó el funcionario.
Multas de hasta $ 4 mil por derroche
Como cada vez que empieza la temporada estival, Aysam incrementa los controles. Son 70 los inspectores que están atentos a quienes incurran en faltas.
Los usos de agua prohibidos durante todo el año, las 24 horas, son riego de calles pavimentadas con manguera o balde y el lavado de veredas y autos con manguera o hidrolavadora. En tanto, los restringidos todo el año de 8 a 22 son riego de jardines y de calles no pavimentadas, así como también sistema de aspersión y el llenado de piletas.
Las multas arrancan en 1.000 pesos y pasan a 2.000 en caso de reincidencia. Si se detecta una segunda reincidencia, la sanción llega a 4.000 pesos.
“Laguneando un jardín se derrochan 800 litros de agua. Con una hora de canilla abierta para lavar el auto se van 1.000 litros, mientras que si lo hacés con un balde usás apenas 10% de eso”, detalló Raúl Cicero, gerente de Aysam.
Además, explicó que para salir de la emergencia operativa “hace falta revertir los 10 años de desinversión. En 2016 comenzamos a hacer obras importantes en las redes. Hoy tenemos 4.500 kilómetros de cañería de agua y otros 3.000 de cloaca. Estamos cambiando las conexiones y caños más viejos que son de hierro, pero es un trabajo que tomará -como poco- 10 años para normalizar la situación”, sintetizó.
Al máximo
La producción de las plantas potabilizadoras roza 7.000 litros por segundo.