El magnate Bill Gates, quien financia la vacuna moderna NIAID realizada por la Coalición para las Innovaciones de Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), fue cauteloso con las fechas en que la vacuna estará lista.
El magnate Bill Gates, quien financia la vacuna moderna NIAID realizada por la Coalición para las Innovaciones de Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), fue cauteloso con las fechas en que la vacuna estará lista.
Según contó en un chat en vivo en LinkedIn, recogido por South China Morning Post, el cofundador de Microsoft señaló que 10 de las aproximadamente 100 vacunas que están en desarrollo "son muy prometedoras", aunque estimó que ninguna estará lista hasta septiembre de 2021. En su caso, la iniciativa que acompaña entró en su primera fase de ensayos en humanos el pasado 16 de marzo.
Para el empresario, EE.UU. no podrá reducir las medidas de distanciamiento social hasta finales de mayo sin arriesgarse a que haya un resurgimiento en los casos de Covid-19. También manifestó que una vez que se haya controlado la pandemia, su país debería reactivar las fábricas y las construcciones, además de permitir que los estudiantes regresen a las escuelas. No obstante, el filántropo estimó que los eventos deportivos y masivos deberán esperar a que la vacuna esté disponible y que suficientes personas la reciban.
"Si hubiéramos seguido yendo al trabajo, viajando como estábamos, esa curva [la de contagios] nunca se doblaría hasta que se infectara la mayoría de las personas, y luego habría un número masivo buscando atención hospitalaria y un montón de muertes", advirtió en una entrevista con Fox.
En el lado optimista, Gates especuló con que el mundo no vuelva a sufrir otra pandemia porque aprenderá lecciones sobre pruebas y vigilancia, mientras que las soluciones médicas con financiación internacional que se desarrollan para resolver la crisis actual podrán contener futuros patógenos humanos antes de que alcancen una escala global.
Más allá del apoyo a una de las vacunas, Gates se volvió popular en relación a la pandemia, porque en 2015 ya alertaba sobre el riesgo de un virus mundial. "En 2014, el mundo pudo evitar un terrible brote de ébola, gracias a miles de generosos trabajadores de salud, y también, francamente, gracias a muy buena suerte. Pero ahora es el momento", decía Bill Gates en su Charla Ted pidiendo recursos para la investigación.
Hace casi cinco años, con el drama del ébola fuera del panorama, Gates destacaba que otros virus, probablemente uno "altamente infeccioso" era el peor fantasma de la humanidad. Sus reflexiones ahora cobran más sentido.