Una multa de 9.000 euros es la que deberán pagar los futbolistas barbados del Genclerbirligi, club de la primera división del fútbol turco. El presidente de la entuidad, Ilhan Cavcav, ordenó a todos los jugadores que se afeiten, al considerar la barba como un mal ejemplo para la juventud.
En tanto, el sindicato de futbolistas turcos manifestó su rechazo a la decisión de Cavcav considerando que esta actitud se relaciona más con una elección personal que con una norma.
"A mis 80 años, me afeito todos los días. Los futbolistas deberían hacer lo mismo, pues son un ejemplo para la juventud. Barbas como las de Raúl Meireles o de Slaven Bilic, no las tolero en el club", dijo.