Fue una noche signada por la violenta. Una fiesta en un local de la calle que recuerda a su fundador, el Padre Llorens, en el corazón del barrio San Martín, terminó abruptamente cuando un sujeto disparó entre la gente y como consecuencia de ello, un joven de nacionalidad boliviana murió.
Fue cerca de la media noche del sábado, sin embargo unas horas después otro joven resultó herido, también de un tiro, cuando se encontraba en la plaza de este conglomerado al oeste de la ciudad.
De acuerdo a cómo sucedieron los hechos, los investigadores sospechan estar ante un hecho de ataque y venganza, que involucraría, por lo menos a más personas de la que falleció y la otra que fue herida.
Cronología
La cronología de lo ocurrido arranca minuto antes de las 24 del sábado, cuando en medio de una fiesta que se desarrollaba en el interior del salón de la Unión Vecinal, un sujeto disparó una arma, hiriendo a Roberto Sullca, de 26 años, que se encontraba en el lugar en compañía de su madre y terminó ensangrentado y tirado sobre el piso.
El hecho denunciado por un llamado al 911, motivó la presencia policial con personal de la Comisaría 33°, que comprobó que el herido había sido derivado por amigos, hasta el hospital Lagomaggiore, donde los médicos de guardia, sólo pudieron certificar su muerte, como consecuencia de una herida de arma de fuego con orificio de entrada y salida a la altura del tórax.
Y si bien la madrugada encontró al personal policial, acompañando al fiscal Horacio Cadile, entrevistando a testigos para con esos testimonios y algunos datos, poder dar con el agresor, lo que hasta estas horas, no dio resultado.
¿La continuidad?
Y mientras el policía buscaba "datos" sobre lo ocurrido, cerca de las 3, otro hecho de sangre los movilizó.
Este hecho tuvo como escenario la plaza del mismo barrio, donde Leonardo Alemán, de 20 años, se encontraba junto a un grupo de amigos, cuando pasaron unos sujetos que, sin detener la marcha, comenzaron a disparar, tras lo cual se dieron a la fuga.
Y aquí, como en el caso anterior, el herido fue llevado en un vehículo particular, hasta la guardia del hospital más cercano, como es el ubicado a un constado del barrio Cano.
Ahí fue atendido en la guardia, donde los médicos le diagnosticaron, una herida de arma de fuego con orificio de entrada sin salida, en el abdomen, por lo que luego de ser asistido en quirófano quedó internado en observación, pero fuera de peligro.
Investigación
Para los muchos conocedores que trabajan en la seguridad de la zona, pero principalmente para aquellos que conocen a sus ocupantes, no resultaría extraño que ambos hechos tengan un punto en común.
Así la muerte de Roberto Sullcar, haya tenido su continuidad, sólo horas después, con la agresión que sufriera Alemán, lo que la jerga popular y policial se conoce como un clásico "ajuste de cuenta".