18 de enero de 2015 - 00:00

No tan distintos

En etapas disímiles de preparación, la diferencia de jerarquía pasó casi inadvertida. Sin embargo, sirvió para que Toti tome los primeros apuntes.

Uno está mucho más fino que otro y eso se notó en cancha. Murialdo está a quince días de debutar en el TDI y Gimnasia hace un par de semanas que recién inició su pretemporada.

La acumulación de de jornadas de doble turno y la exigencia física es el foco principal de la preparación por éstos días del Lobo por lo que la pelota “le hace ruido” en los pies a los futbolistas.

¿Pese a esto se pueden sacar algunas conclusiones? No, ninguna. Aunque sí tomar los primeros apuntes y expresar en público, por primera vez, la nueva idea del DT.

Gimnasia parece enterrar el 3-4-1-2 y nace la era del 4-3-1-2. Ayer el DT probó como centrales la dupla Albornoz-Marín, que estuvo acompañada por Corvalán por un lado y Carrizo por el otro. Bloque defensivo casi completamente nuevo (Abaurre-Albornoz-Villarino terminó jugando el torneo anterior).

En el mediocampo los cambios tampoco son menores: tres volantes de manejo y despliegue (Garín-Garay-Fredrich) y un enlace (Oga) para conectar con la dupla ofensiva Akerman-Pereyra. Este es el nuevo bosquejo. Fredrich y Akerman se robaban todas las miradas y no decepcionaron.

Fredrich hizo el gol con un zurdazo maravilloso de tiro libre y se entendió bien Carrizo por su andarivel. Lo de Akerman no necesita mayores presentaciones: entiende como pocos el juego de espaldas al arco, mete diagonales y se asocia bien al ras del piso. Tiene 35 años que no les pesan y los hace pesar.

Oga y Pereyra son los que más sufrieron la falta de respuesta de sus piernas, al igual que Corvalán. Garín y Garay, en menor medida, pero también la exigencia física les pasó factura. El Lobo está en construcción: Precaución, hombres trabajando.

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