10 de agosto de 2014 - 00:00

Nito Mestre: “Sui Generis se separó casi sin ganas de separarse”

Se presentará esta noche en el Teatro Independencia junto a una masa coral de más de 50 jóvenes. Repasará el clásico repertorio del mítico dúo que formó con Charly García en los ’70 y su carrera solista. “Lo importante siempre es saber para qué tocás”, so

La mirada está puesta en un punto fijo y el concepto es claro. "De qué me sirve que me halaguen como canto si no logro transmitir nada", se pregunta Nito Mestre, dueño de la voz que ha calado los huesos de generación en generación.

Siendo un estudiante, en los años '70, le erizaba la piel a quien lo escuchara, de la mano de Charly García con la banda que lo catapultó a la fama, Sui Generis.

Para él la música es un cúmulo de cosas, es lo que dice la letra pero también es la armonía entre la ética, la amistad y la comunicación. “Inclusive para algunos es curadora”, dice Mestre y se apura en agregar: “¡Ojo! Yo no soy un curandero, que no se confunda eso”, brota el humor, tal como sucede sobre los escenarios.

Es consciente de que hay una calidad que debe respetarse y lo hace, pero lo importante es descubrir “para qué tocás –dice- saber qué generás en el público. Es una dosis de algo espiritual y creo que le hace bien en un punto en la vida a los demás”.

El hombre de rock que tiene una de las voces más dulces de la Argentina confiesa que él no canta para que lo halaguen  sino para que “suceda algo en el otro”, desliza Nito y trae al presente una imagen recurrente.

Es esa que conocemos a mansalva: él bajando de un escenario a saludar a su público y las vocesitas agradeciendo la plenitud. “Es ahí cuando te das cuenta de que la familia creció”, agrega.

Nito iba a ser médico, estudió cuatro años y después se dio cuenta que la música era su gran amor, pero no por eso lo único en su vida. “Yo no soy de los que dicen la música lo es todo para mí, sí es una parte muy importante en mi vida, es fundamental.

Es un oficio maravilloso y es una bendición”. Y agrega que es un “oficio que casi me cayó del cielo, porque en mi carrera está incluido eso de cantar, entonces no necesito más que estar yo, mi voz”.

Él, su guitarra y dos de sus músicos son los que van a subir esta noche el escenario del Teatro Independencia para hacer un recorrido por su carrera, desde sus primeros años hasta ahora. Inclusive, hará un adelanto del disco que está a punto de terminar de grabar.

Pero será, nada más y nada menos, que una masa coral de más de cincuenta artistas locales la que lo acompañará en temas como “Rasguña las piedras”, “Lunes otra vez”, “La verdad”, “Canción para mi muerte”, “Bienvenidos al tren” y “Aprendizaje”.

El coro está formado por jóvenes que van desde los 16 hasta los 30 años. Fueron seleccionados por el director Joaquín Martínez Dávila, el mismo que hizo los arreglos de las canciones. "Buscamos gente joven por el cruce de generaciones que tiene la música de Nito", explicó el director.


Inauguran el concierto (que Martínez Dávila y Mestre coincidieron en definir como "íntimo") las hermanas Patricia y Daniela Díaz, de "Artemis Rock", que presentarán canciones de su último disco, "Hipnótico".

“Tocar en el Independencia es un enorme placer”, dice Mestre y recuerda que pasó por allí solo, con Charly, con León Gieco y con Mercedes Sosa, entre otros. “Mendoza es un lugar fantástico por su gente, su ciudad, los alrededores –agrega- me resulta un lugar amigable, familiar”.

Nito confiesa que confía mucho en las señales que recibe del Universo. “Cuando fluya, volveremos a tocar con Charly”, asegura. Muchas veces se han invitado uno al otro a tocar juntos, pero no coinciden. “Cuando nos subamos juntos a un escenario, es la vuelta de Sui Generis, no es una invitación”, reconoce el músico.

- ¿Cómo te imaginás que sería Sui Generis si nunca se hubiese separado?

-Creo que hubiese sido una banda signada por las idas y vueltas, como esas en las que uno se va a hacer algo solista y después vuelve. Si hubiésemos seguido juntos, lo imagino como algo estático.

Con Charly somos amigos de siempre, no tenemos rollos musicales distintos, a lo mejor sí vidas distintas, pero somos muy amigos, hablamos por teléfono, crecimos juntos y nos queremos desde siempre. Sui generis no se separó porque no peleamos. 

-¿Por qué fue?

- En ese momento yo retire mi apoyo unos meses antes porque estaba aburrido de lo que estaba pasando: no salíamos al extranjero, estábamos en el año 75, nadie sacaba discos afuera. Estaba harto de hacer los mismos círculos de show.

- ¿Por qué no salían?

- Porque las discográficas no creían que fuera a ser negocio, pensaban que si sacaban el disco no iban a cobrar un centavo de las regalías. Era muy complicado y no supieron arriesgarse.

En un momento, a nosotros se nos ocurrió irnos, pero teníamos a la familia acá… Sui Generis es de acá. Eso, más el sonido al tocar en  vivo, no había ni monitores arriba del escenario, la gente cantaba más fuerte que nosotros. Estábamos saturados, con Charly nos veíamos sólo para ir a tocar y no había ninguna frutilla del postre.

- ¿Hubo un par de intentos antes de separarse, no?

- Sí. Hicimos un show en la mañana en el centro, pero pareció que el de arriba nos dijo “muchachos no sigan”… ese día nos salió todo mal, llovió a mares, vino poca gente, el bajista se cortó la mano, se rompieron dos cuerdas del bajo, a mí se me rompió no sé que cosa, parecía un día de mufa.

- ¿Y cómo siguió?

-Cuando dijimos “separémonos” apareció la propuesta del Luna Park, hacer un disco (“Adiós Sui Generis”) y grabar una película. Empezamos a ensayar todos los días, estábamos entusiasmados, entonces se terminaron los motivos para separase.

En ese momento fuimos a Córdoba a tocar y Charly me dijo “Che, no nos separemos” En septiembre fuimos a tocar a Caleta Olivia y cuando volvíamos volcó el camión con todos los equipos.

Se salvaron mi guitarra y un sintetizador, nos los robaron al día siguiente en el aeropuerto de Comodoro Rivadavia. Lo tomamos como una señal y así se separó Sui Generis, casi sin ganas de separarse.

"No tengo un referente actual"

Nito está terminando de grabar su próximo disco, aún sin nombre, en los legendarios estudios Orion, de Buenos Aires. “Lo estoy grabando como quiero, como se grababa al principio, tocando en vivo en el estudioy después corrigiendo.

La ventaja es que cuando lo escuchas, estás escuchando a una banda tocar, no a tipos que grabaron cada uno en su casa por separado y después se juntaron a arreglar. Grabando nos divertimos como pibes de colegio”, cuenta.

“El hecho de ganar dinero con los discos significa que podés seguir grabando. Ahora no tenés un parámetro para saber cuánta gente escuchó tu disco. Yo me conformo con salir derecho o que me dé para grabar otro disco. Hoy en día un material discográfico no es un negocio, es una muestra de donde vos estás parado, es un enorme placer”, comenta.

Sobre lo inevitable, la música en Internet, asume: “Es muy práctica, yo mismo la uso, agarras el iPad, un parlantito y te lo llevas por ahí… te haces un baño de inmersión con, música folk, new age, o las radios de internet, encontrás un mundo. Se complica para las músicos porque no está legalizado entonces el detalle está en que lo sube uno y lo cobra otro”.

-¿Qué escuchás hoy por hoy?

-No tengo ni cerca un referente actual que me vuele la cabeza. Seguramente debe haber bandas dando vueltas por ahí pero actualmente no hay ninguna que yo diga me encantó como tocaron, como cantaron la letra, la música y la producción.

Son puntos que tienen que cerrarme y es mucho pedir y no suele pasar. Ya no hay ni un Sosa Stereo ni un Sui Generis.

La ficha

Nito Mestre en Mendoza. 
Nombre del espectáculo: 

"Encuentro"
Día y hora: hoy a las 21.
Lugar: Teatro Independencia (Chile y Espejo, Ciudad)
Entradas: $80 y $100 en la boletería del teatro.

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