1 de mayo de 2026 - 00:30

Marcelo Zoloa sobre los 30 años de la banda Bela Lugosi: "Lo que sigue intacto es la honestidad"

La banda mendocina celebra 30 años de trayectoria este sábado, en 23 Ríos. El cantante cuenta cómo vive el aniversario y recuerda a Felipe Staiti, figura esencial en la historia del grupo.

La banda Bela Lugosi llega a los 30 años con ese tipo de vitalidad que no responde a la nostalgia, sino a la persistencia y la autenticidad. "La honestidad", dirá Marcelo Zoloa, el vocalista, en esta entrevista, en ocasión del show que darán este 2 de mayo, a las 22, en 23 Ríos (Luján de Cuyo, Mendoza), con entradas en Entradaweb.com.ar.

La banda celebrará su historia con un show retrospectivo. Recordarán aquellos primeros pasos en los años 90, cuando el under todavía era una forma de resistencia más que una estética, y donde Bela Lugosi construyó un camino propio dentro del rock. Ellos son, además de Zoloa en voz y guitarra, Manolo Pereiro en batería, Cristian Puebla en guitarra y Omar Alchapar en bajo. Este sábado, además, sumarán invitados: Guillermo Ostropolsky (teclados), José Bitar (saxo) y Eze Tuma (percusión).

El punto de partida formal llegó con “Qué hago aquí” (2000), un debut que llevó la firma de Germán Daffunchio y que dejó una marca indeleble con “Desaparecer”. A partir de ahí, Bela Lugosi fue afinando su identidad con discos como “Haciendo lo que queremos” (2002) y “Decidir” (2004), ambos bajo la producción de Felipe Staiti.

El recorrido siguió con “Tomándoselo con calma” (2007), producido por Ezequiel Araujo, un álbum que expandió el universo del grupo con invitados como Alejandro Sokol y Pity Álvarez. Más adelante llegarían “Desde el puente” (2010), con la participación de Andrea Prodan, “La sombra del lobo” (2014), una obra conceptual inspirada en el universo literario de Hermann Hesse, y “El Día Después” (2018/19).

"Treinta años es un número, y el festejo tiene que ver con que estemos juntos y podamos seguir proyectando cosas, haciendo canciones nuevas", reflexiona Zoloa. "La última canción que hicimos fue hace dos años. Después tuvimos un descanso, pero seguimos ensayando y tocando. Entonces, hemos tenido algunos baches, pero los 30 años han sido, en esencia, ininterrumpidos".

Y agrega: "Así que lo que estamos festejando es que, en todo este tiempo, podamos seguir agarrando un instrumento y seguir vivos frente a la música. Y quizás los 30 años sean una excusa para volcar toda esa emoción y todo ese amor por la música, por el cual un día tuvimos ganas de armar una banda."

Bela Lugosi (Ph Rocío Pereiro)

Una banda con historia

- El repertorio propone un recorrido por distintas etapas: ¿cómo están eligiendo las canciones?

- Nos fuimos reencontrando con temas que hacía mucho no tocábamos y que, de repente, volvieron a nosotros vestidas de otra manera, presentadas de otra forma. Cuando el tiempo pasa, está claro que uno no es el mismo que hace diez años. Y volver a tocar esas canciones hace que renazcan; hay algo en nosotros que también renació cuando las volvimos a tocar. Hacía mucho que no hacíamos reggae, entonces retomamos algunas canciones reggae, otras muy fuertes de la parte más rockera de Bela Lugosi, y también esas más folk o baladas, si se quiere, para que todas convivan bajo una misma emocionalidad. Creo que buscamos que las canciones nos representaran como lo hicieron en cada disco, pero también que nos representen hoy, en lo que somos como personas.

- El primer disco, “Qué hago aquí”, marcó un punto de partida muy claro. ¿Qué sienten hoy al volver a esas canciones con la perspectiva que da el tiempo?

- El primer disco tuvo la impronta de que la banda llevaba cuatro o cinco años tocando por todos lados. Ese disco fue en el año 2000 y fue el resultado de ese recorrido. Después tuvimos la suerte de cruzarnos con Las Pelotas, de traerlas por primera vez a Mendoza a pedido de ellos y de jugar a ser productores en esa época. Así que esas canciones eran nuestras doce primeras canciones, las que veníamos tocando durante cuatro o cinco años. Estaban muy maduras: ya las habíamos tocado de todas las maneras posibles, más lentas, más rápidas. Entonces Germán, cuando las escuchó, dijo: "Me hace acordar a los principios de Sumo, cuando Luca vino a la Argentina y yo era marinero". Entonces fue muy fuerte. Fue muy fuerte grabar ese disco con un ex Sumo y, encima, hacerlo ahí, a metros de la pieza donde Luca dormía cuando Timmy McKern, su amigo, lo trajo desde Roma. Es maravilloso, porque desde ese año, el 2000, hasta hoy tenemos una amistad muy grande con Germán. Fue muy lindo sentir que la música nos unió. En ese momento, Germán era nuestro héroe; cualquiera de Sumo era nuestro héroe. Pero hoy esa cosa ya pasó y tenemos una amistad que trascendió. Y, justamente, la música —ese disco— fue el punto de partida. Ese disco ya se justifica por eso."

- “Desaparecer” se convirtió en uno de los temas más recordados. ¿Qué creen que tiene esa canción que logró conectar de manera tan fuerte con el público?

- "Desaparecer" es una canción que es hasta espiritual, diría. Hay gente que me hablaba de si esa canción hablaba de un suicidio; yo nunca la vi así. Obviamente, la letra no es muy optimista ni para bailar, pero el desaparecer es metafórico. Desaparecer de ciertas situaciones en las que no tenés nada que ver, desaparecer en discusiones en las que no tenés nada que decir. Aprendí que hay discusiones que no tienen sentido, sobre todo en estos tiempos que corren, y que es preferible darle la razón a alguien que no conocés. Uno tiene que dar explicaciones a su entorno, a la gente que conoce; a los demás, les doy la razón a todo el mundo. Y esa es una manera metafórica también de desaparecer. Cuando hay un dolor o una pérdida, no te gusta estar en ese lugar: simplemente querés desaparecer. Entonces hay una parte que dice: "La ruta era larga y me fui quedando atrás". Hay veces que el camino es tan largo y tan agitado que no podés seguir la vorágine de lo cotidiano o la ametralladora de información. Y es necesario quedarse atrás; es necesario que esa ruta siga perdiéndose en el horizonte y vos te quedes atrás por una cuestión de supervivencia.

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- Trabajaron con productores de importante peso, pero quizás hoy sea más importante el recuerdo de Felipe Staiti. ¿Cómo fue trabajar con él?

- Con Felipe tenemos un recuerdo muy lindo. Hicimos el segundo y el tercer disco con él, más el segundo, "Haciendo lo que queremos". Ese fue un disco donde nosotros aprendimos a lograr una efectividad en las canciones. Felipe tenía esa forma de hacer que las canciones tuvieran un puente en un lugar que nosotros ni siquiera hubiéramos imaginado para llegar a un estribillo. O, en determinado momento, hacer un acorde impensado que hizo que viéramos la música desde otro lugar; que viéramos nuestras canciones desde un lugar donde no imaginábamos que podían llegar a estar. Ahí hicimos una canción que se llama "Harto de vos", con Felipe, donde él hace un solo espectacular. Y creo que esa bronca, ese "harto de vos", que hoy refleja mucho el pensamiento de la banda hacia ciertos políticos, hace que esa canción tenga un significado mucho más grande. Y el solo de Felipe ahí está punzando, tocado como si estuviera agarrando una ametralladora. Fue muy glorioso lo que hizo. Así que sí, fue un honor haber hecho ese disco; fundamentalmente ese disco fue un honor porque aprendimos cómo se llegaba a que una canción fuera efectiva.

- Después de tres décadas, ¿qué creen que sigue intacto en la esencia de la banda?

- Yo creo que, después del tiempo que ha pasado, lo que sigue intacto en Bela Lugosi es la honestidad. Es lo que siempre valoré de esta banda, de este grupo: fuimos honestos de principio a fin. Empezamos haciendo los discos que podíamos hacer, diciendo lo que podíamos decir, tocando como podíamos tocarlos. Y fuimos mejorando: en nuestra manera de componer, en nuestra manera de tocar, en nuestra manera de producir las canciones. Hoy por hoy, subirnos a un escenario es nuestro lugar. Es como para otra gente mirar una película en Netflix y sentirse cómoda con su copa de vino; bueno, eso es lo que sentimos nosotros en un escenario. Es nuestro lugar habitual. Cuando empezamos este viaje, tocábamos tres o cuatro veces por semana. Era una locura, porque tocábamos en lugares donde no tocaba nadie y armábamos un escenario arriba de un árbol si hacía falta. Teníamos como el complejo de banda de cumbia en ese momento, de tocar tanto. De hecho, nos decían: "Parecen una banda de cumbia". Pero todo eso fue forjando que no fuéramos tanto una banda de laboratorio, sino una banda de tocar, de escenario. Y eso fue fruto de la honestidad con lo que teníamos: con los equipos que teníamos en ese momento salíamos a tocar. Sentíamos que, si teníamos lo mínimo indispensable para hacer música, ya con eso bastaba. Y sigue siendo un poco nuestra filosofía: "Hacé con lo que hay". Y eso implica una cuota de compromiso y responsabilidad que, si la honestidad no te la da, no podés dar un paso más.

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