¿Qué busca China en África? Por ahora, en lo geopolítico, una fuerte base de sustentación para su proyecto de hegemonía mundial, y en lo económico, recursos para alimentar alrededor de l.500 ó 1.600 millones de bocas, para no más allá de 2050. Que importa para el caso que la India la supere demográficamente, China debe dar de comer a los suyos, y la India -ya sea que la supere o no en cantidad de población- será una importante competidora. India ya se ha convencido de esto y también ha salido en busca de alimentos y recursos.
En África, China ya le ha ganado de mano. Está presente en casi la totalidad de los países de ese continente, con IED y alrededor de 2.000 compañías estatales o pymes chicas, concentradas, al igual que en la Argentina en industrias extractivas.
Para citar un ejemplo, en el año 2006 China ha invertido en el sector petrolero de Angola, Sudán y Nigeria, la friolera de 5.800 millones de dólares. También lo hace en el sector financiero, en Sudáfrica, adquirió el 20% del principal banco del país, por un valor de 5,5 billones de dólares.
La inversión china en África, según algunos analistas está prevista que llegue a los 50 billones en el año 2015.
Si bien mi opinión final es desfavorable, no puedo sustraerme a la realidad de que un continente olvidado por todos en el mapa de la globalización, empobrecido y destruido por cientos de guerras intestinas, no puede dejar de recuperarse y transformarse, recibiendo semejante inyección.
Ahora bien, si las IED son genuinas, ¿cómo es posible que los africanos huyan despavoridos, por temor, hambre y falta de trabajo? Una posible respuesta es que China se desentiende de las matanzas internas, otra que actúa como un saqueador imperialista y tercero, que sus inversiones no generan puestos de trabajo, y los pocos que se crean los cubre con sus propios ciudadanos.
Sutil y hábil apropiación de los recursos del continente
China inicia en el continente negro, una hábil estrategia de cooperación y de inversiones, sin aparentes condicionamientos políticos, que le abre las puertas a las vastas riquezas en minerales, tierras, caudalosos ríos, petróleo y alimentos, de la estancada África. Esta es una opción que le arroja beneficios, tanto desde el punto de vista económico como político.
Sin lugar a dudas, dado el alto nivel de desarrollo alcanzado, China va a depender cada vez más de la importación de materias primas energéticas y particularmente petróleo, como así también de comida para una población en crecimiento más ralentizado, pero con un mayor poder adquisitivo.
Políticamente, le reporta ventajas en orden a su proyecto de alcanzar la hegemonía mundial, junto o desplazando a las otras potencias rivales EE.UU.y Japón.
Para asegurarse la colaboración de algunos Estados, cuyos recursos le son necesarios, los ha conquistado con créditos baratos, diferentes formas de colaboración, etc. Ha realizado obras de infraestructura como caminos, ferrocarriles, edificios gubernamentales, hospitales, cancelación de saldos, deudas externas, etc. Como se puede apreciar, la potencia Oriental ha sido más amplia y generosa que en el caso de la Argentina.
Claro que también ha impuesto algunas condiciones, tales como no reconocer a Taiwán como Estado independiente. Por otra parte las grandes obras realizadas con préstamo o ayuda China, sólo pueden ser ejecutadas por empresas del gigante asiático. La mano de obra, asimismo, deberá ser de esa nacionalidad. Otro inconveniente, surge de los términos del intercambio entre los países. China tiene una balanza comercial superavitaria, como consecuencia de la inequidad de los intercambios. China exporta manufacturas con alto valor agregado, mientras que las economías africanas, sólo le venden materias primas, casi sin agregado de mano de obra local (con Argentina sucede algo semejante pese a la mayor capacidad tanto industrial como profesional de sus trabajadores).
Como conclusión podemos señalar que si bien es cierto que a corto plazo, varios países africanos han resultado beneficiados, en general, como lo denuncian algunas voces de africanos esclarecidos, "China pone a los países africanos en una situación de explotación colonial."
¿La presencia de China en Africa es beneficiosa para el más pobre de los continentes?
La respuesta, creo, es negativa. Realiza obras, concede préstamos, dinamiza la actividad extractiva, pero nada es gratis todo lo cobra (en época de Mao cuando disputaban con la URSS, los préstamos eran gratuitos). Además, la mayor parte del incremento de la producción de bienes se envía al país Oriental.
En síntesis, los africanos se endeudan para realizar obras que benefician en mayor medida a China. El futuro de la potencia asiática, para algunos es venturoso, para otros es como una enorme burbuja que, al igual que vaticinaba Marx, terminará por implosionar, como el mayor país capitalista del mundo; claro que a Marx, jamás se le ocurrió que semejante resultado podría ocurrirle a un país comunista.