El músico y compositor puntano Juan José “Juanón” Lucero murió en la madrugada de ayer a los 68 años en una clínica de la ciudad de Córdoba, donde había sido internado hacía dos semanas a causa de un cáncer de mediastino, según informó el vocero del centro asistencial Marcelo Echepare.
El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, decretó dos días de duelo provincial, por lo que las banderas (tanto nacionales como provinciales) ya se encontraban ayer a media asta en todo el territorio puntano.
Los restos de Lucero, uno de los máximos referentes del folclore de San Luis, fueron trasladados a la capital provincial, donde están siendo velados en la Legislatura desde la tarde de ayer.
Luego, su cuerpo será cremado y sus cenizas depositadas en la tradicional Calle Angosta, de la ciudad de Villa Mercedes, por expreso pedido del músico según reveló su esposa al Diario de la República. La tradicional canción puntana “Calle Angosta”, por otra parte, está considerada como uno de los himnos de la región.
El artista se encontraba internado desde hacía 15 días en la Clínica Allende de la ciudad de Córdoba, a causa de un cáncer de mediastino que lo aquejaba desde hacía algún tiempo.
Lucero era el más popular de los músicos de la provincia de San Luis y había sido nombrado a fines de junio último “Embajador de la Cultura puntana” por el gobierno local.
Durante años convocó a un numeroso público en cada una de sus presentaciones, consagrando su enorme popularidad con un estilo que, sin dejar de ser tradicional, tuvo su sello propio.
Su último disco fue “Versos de amor”, grabado íntegramente en la Casa de la Música de Villa Mercedes, con composiciones de distintos ritmos y estilos del folclore argentino.
A pesar de su enfermedad, Lucero continuó actuando en distintos escenarios en los últimos meses para presentar los temas del álbum, cuyas 12 canciones son: “Entre mar y cordillera, “De ésas que te hacen llorar”, “Diablera”, “2 de abril”, “A mi corrientes porá”, “La villerita”, “Por toda la vida”, “Mi buen amigo guitarrero”, “Cosas de amor”, “Viva San Luis carajo” y “La ley y la trampa”, además de “Versos de amor” que da título a todo el disco.