El programa de televisión español "En boca de todos" cubrió un tenso caso en Ocaña, Toledo, donde Pilar, la dueña de una vivienda, enfrenta un calvario: la mujer a la que le alquiló se convirtió en una okupa. Tras solo tres meses de contrato, la inquilina dejó de pagar, y ahora la deuda por alquiler y suministros ya supera los 12.000 euros.
Agresión en vivo
Durante la emisión en directo, una de las reporteras del programa intentó obtener la versión de la inquilina y su pareja. Sin embargo, el hombre reaccionó de forma violenta y roció con gas pimienta a la periodista y demás presentes en el lugar.
La reportera denunció la agresión en cámara: “Nos has rociado con gas pimienta cuando te han tocado a la puerta. Me he tragado el gas pimienta”. Por su parte, la pareja de la inquilina se defendió asegurando que “intentaban entrar por la puerta” y que solo buscaban protegerse: “Tenemos miedo. Por favor, dejadme ya en paz”.
Intervención de la Guardia Civil
Tras el incidente, se dio aviso inmediato a las autoridades. Minutos más tarde, agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local irrumpieron en el edificio y detuvieron al hombre en vivo. Según empleados de la empresa de desocupación, el detenido cuenta con un historial delictivo amplio: “Tiene bastantes órdenes, aparte de malos tratos, robos con violencia y delitos cometidos en el extranjero. Ha salido de prisión hará siete u ocho meses y le están buscando en varios países”.
Vecinos de la comunidad aseguran que las amenazas han sido constantes desde que la mujer y su pareja ocupan la vivienda. Además, se les acusa de haberse enganchado ilegalmente al suministro eléctrico.
Mientras tanto, Pilar, la propietaria, expresó entre lágrimas su desesperación: “Quise ayudarla porque estaba en una mala situación, y esto se convirtió en un infierno. Me siento desprotegida en mi propia casa”.