La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este lunes luego de que un dron iraní impactara contra el consulado de Estados Unidos en Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos. El hecho provocó un incendio en el estacionamiento de la delegación diplomática.
Al respecto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó el ataque. Además aseguró que, pese a la magnitud de las imágenes, no se reportaron heridos y que el personal se encuentra a salvo.
El episodio se suma a una cadena de acciones atribuidas a Irán, en lo que representa una expansión del conflicto más allá de los escenarios iniciales.
Ataques en Riad y Chipre
Horas antes, otros dos drones habían alcanzado la embajada estadounidense en Riad, capital de Arabia Saudita. En este caso se trató de daños materiales menores.
Además, Teherán atacó la base aérea británica de Akrotiri, en Chipre, lo que encendió alertas en Europa al tratarse del primer golpe directo contra instalaciones vinculadas a la Unión Europea desde el inicio de las hostilidades.
Respuesta de Washington y evacuación masiva
Ante la vulnerabilidad de sus sedes diplomáticas, el Departamento de Estado emitió una alerta urgente instando a los ciudadanos estadounidenses a abandonar de inmediato más de una docena de países de la región, entre ellos Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
“Necesitamos saber dónde están… deben registrarse con nosotros para coordinar las opciones de vuelos militares y chárter que estamos habilitando”, advirtió Rubio.
Los ataques forman parte de la respuesta iraní al cuarto día de la ofensiva masiva lanzada por Estados Unidos e Israel. La operación aliada ha centrado sus bombardeos en centros de mando en Teherán y Qom, con el objetivo de debilitar la estructura político-religiosa del régimen tras la reciente muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei.