Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que durante este martes concretaron un ataque dirigido contra el complejo de liderazgo iraní, considerado la sede central del régimen en el corazón de Teherán.
Además se registró otro importante ataque en tres aeropuertos de Irán, así como en la capital de Líbano. Netanyahu dijo que la ofensiva será “rápida y decisiva” y descartó un conflicto prolongado.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que durante este martes concretaron un ataque dirigido contra el complejo de liderazgo iraní, considerado la sede central del régimen en el corazón de Teherán.
El edificio de la Asamblea de Expertos de Irán en Qom, al sur de Teherán, fue destruido en un ataque aéreo cuando sus 88 miembros se reunían para elegir un nuevo Líder Supremo, sucesor de Alí Jamenei, según informaron medios israelíes.
Según el comunicado, la Fuerza Aérea, guiada por la Dirección de Inteligencia, bombardeó edificios gubernamentales de seguridad y lanzó numerosos proyectiles contra la oficina presidencial y el edificio del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
También fueron atacados el complejo de reuniones del principal foro de toma de decisiones en materia de seguridad, el instituto de entrenamiento de oficiales militares y otras infraestructuras consideradas estratégicas.
En estas instalaciones, según la información difundida, se realizaban evaluaciones sobre el programa nuclear iraní y se planeaban acciones hostiles contra el Estado de Israel. Se afirma que el complejo fue utilizado por el ayatola asesinado días atrás y servía como centro para organizar y financiar operaciones a través de agentes aliados del régimen.
En paralelo, Israel informó que atacó tres aeropuertos en territorio iraní como parte de la ampliación de la ofensiva. No se precisó de inmediato el alcance de los daños ni el impacto en la operatividad aérea.
Por otra parte, el Ejército israelí anunció la muerte en Beirut (Líbano) de Reza Juzai, identificado como jefe del programa de armamento de Hezbolá y referente del cuerpo libanés de la Fuerza Quds, la unidad de élite de la Guardia Revolucionaria Islámica.
En un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que Juzai era considerado la “mano derecha” del comandante del cuerpo libanés y un actor clave en el fortalecimiento de las capacidades militares de Hezbolá mediante el suministro de material desde Irán.
Además, informaron que completaron una serie de ataques contra “centros de gravedad” en Beirut, incluyendo instalaciones de comunicaciones utilizadas por el cuartel general de inteligencia del grupo.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que la ofensiva será “rápida y decisiva” y descartó un conflicto prolongado.
“No tendremos una guerra infinita aquí. El régimen terrorista está en el punto más débil desde que arrebató Irán al valiente pueblo iraní hace 47 años”, declaró este lunes por la noche en una entrevista con Fox News.
Desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán intenta negociar pero advirtió que “es demasiado tarde”.
En un mensaje publicado en su red Truth Social, sostuvo que las capacidades militares iraníes están destruidas y que Teherán ya no tiene margen para imponer condiciones.
Trump también afirmó que Estados Unidos cuenta con un suministro “casi ilimitado” de armamento de medio y largo alcance frente a la escalada en Medio Oriente, reforzando el respaldo político y estratégico de Washington a la ofensiva israelí.