Alerta por la ashwagandha en Europa: los riesgos reales y las confusiones detrás de su reciente prohibición
Un estudio con inteligencia artificial revela que el 96% de las moléculas de la raíz son extra seguras para el hígado, mientras que las hojas contienen compuestos de riesgo.
La ashwagandha se convirtió en el suplemento estrella para combatir el cortisol y mejorar el sueño. Sin embargo, su estatus legal cambió drásticamente tras la prohibición en Dinamarca y unaalerta preventiva emitida en Francia. La seguridad de este adaptógeno depende de un factor técnico que casi ningún usuario revisa en la etiqueta.
El conflicto regulatorio comenzó en 2023, cuando Dinamarca prohibió la comercialización de este botánico tras un informe que planteaba dudas sobre su seguridad reproductiva. Esta decisión generó un efecto dominó en Europa, llevando a países como Polonia a establecer límites estrictos de dosificación y a otros como Francia a emitir advertencias para grupos vulnerables. A pesar de esto, la ashwagandha sigue siendo permitida como suplemento alimenticio en Estados Unidos y el Reino Unido.
image
El conflicto entre la tradición y la regulación europea
La controversia actual surge de una discrepancia en la metodología de evaluación de los organismos sanitarios. El informe danés que motivó la prohibición incluyó estudios realizados con la planta entera, tallos y bayas, ignorando que la tradición ayurvédica utiliza casi exclusivamente la raíz. La ciencia moderna, a través de metaanálisis impulsados por inteligencia artificial, ha confirmado que existe una diferencia estadística significativa en la toxicidad según la parte de la planta que se consuma.
Un análisis profundo de más de 1.300 publicaciones científicas indexadas enPubMed mostró que el 97% de los artículos no reportan preocupaciones de seguridad para el consumo humano. Los casos aislados de daño hepático suelen estar vinculados a factores de confusión como el uso de medicación concomitante, condiciones de salud preexistentes o productos adulterados que mezclan extractos de hojas.
La razón biológica de esta diferencia reside en la concentración de alcaloides específicos. Mientras que la raíz es rica en withanólidos beneficiosos con propiedades antiinflamatorias y neuroprotectoras, las partes aéreas de la planta contienen niveles elevados de moléculas como la tropina y la teofilina. Estas sustancias, en concentraciones altas, pueden provocar efectos anticolinérgicos y alteraciones en el sistema nervioso o reproductivo que no están presentes en los extractos de raíz estandarizados.
image
La ciencia molecular detrás de la seguridad del extracto
Para garantizar un consumo seguro,los especialistas destacan la importancia de elegir extractos de raíz estandarizados, como el tipo KSM-66, que aseguran un contenido constante de principios activos sin los riesgos de las hojas. Las dosis recomendadas oscilan entre los 300 y 600 miligramos diarios, y se sugiere realizar ciclos de consumo de hasta dos meses seguidos de pausas breves para evitar la habituación metabólica.
Existen situaciones específicas donde el uso de este suplemento debe ser evitado o supervisado estrictamente por un profesional de la salud:
Durante el período de embarazo y lactancia por falta de estudios de seguridad.
En pacientes con hipertiroidismo no controlado, ya que la planta puede estimular las hormonas tiroideas.
Personas bajo tratamiento con ansiolíticos o sedantes por posibles interacciones de potenciación.
image
Pacientes con enfermedades autoinmunes diagnosticadas.
La tendencia actual en la industria de los suplementos es la diversificación de fórmulas para mitigar riesgos regulatorios y mejorar la eficacia. Muchos fabricantes están combinando la ashwagandha con otros adaptógenos como la rodiola o con magnesio, buscando sinergias que permitan reducir las dosis individuales manteniendo los beneficios sobre el equilibrio nervioso y la fatiga.