El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto en alerta máxima al Pentágono tras emitir instrucciones directas para ejecutar una respuesta militar de magnitud sin precedentes contra Irán en caso de que un supuesto complot para asesinarlo tenga éxito.
"Si pasa algo, que los bombardeen literalmente a niveles que nunca antes hayan visto", declaró el mandatario en una entrevista reciente, reafirmando que se considera el "objetivo número uno" de Teherán desde hace tiempo.
La advertencia de Israel
La alerta sobre el presunto atentado fue transmitida por los servicios de inteligencia de Israel a la Casa Blanca, según informaron medios como CNN y The Wall Street Journal. El informe sugiere que Irán estaría preparando un plan para eliminar a Trump, quien sostiene que ha estado en la mira de la República Islámica desde el asesinato del general Qasem Soleimani en 2020.
A pesar de la contundencia de Trump, existe una marcada división dentro de los servicios de inteligencia estadounidenses. Mientras el presidente da plena credibilidad a la amenaza, algunas agencias muestran escepticismo sobre la veracidad de la información israelí.
Se especula que Israel, opuesto al reciente memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán, podría estar intentando presionar a la Casa Blanca para que reanude las hostilidades directas.
Escalada en el Estrecho de Ormuz
Esta nueva crisis ocurre en un contexto de fragilidad diplomática. Aunque existía una tregua basada en un memorando de entendimiento firmado en junio, Trump declaró recientemente a través de su red social, Truth, que "el alto el fuego ha terminado".
La frustración en Washington ha crecido debido a los recientes ataques iraníes contra buques mercantes y petroleros de Qatar y Arabia Saudita en el estrecho de Ormuz.
Fuentes militares estadounidenses han sido enfáticas en que Irán debe declarar públicamente la libre navegación en el estrecho y cesar sus ataques; de lo contrario, el presidente comenzará a ejecutar sus opciones militares.
La gravedad de la amenaza ha impactado incluso la logística presidencial. Durante su regreso de la cumbre de la OTAN en Ankara, Trump se vio obligado a volar en el antiguo Air Force One en lugar del nuevo avión regalado por Qatar.
Esta decisión se tomó porque la aeronave antigua cuenta con sistemas avanzados de defensa antimisiles, necesarios para garantizar su seguridad en un trayecto que se consideraba de alto riesgo tras las advertencias recibidas.
Por su parte, Teherán ha calificado como "falsos" los informes sobre una posible nueva ronda de conversaciones, mientras que analistas sugieren que una reanudación total de los ataques estadounidenses es improbable debido a la proximidad de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
Sin embargo, la orden de Trump de una respuesta "devastadora" deja la puerta abierta a un conflicto de escala global si la seguridad del mandatario se ve comprometida.