Luego de que no se alcanzara un acuerdo en las negociaciones con Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió avanzar con una medida de alto impacto internacional: ordenó el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas para el comercio global.
La decisión llega tras intensas conversaciones desarrolladas en Pakistán, que se extendieron durante horas sin resultados concretos, y marca un nuevo capítulo de tensión en Medio Oriente.
El anuncio fue realizado por Trump en Truth Social, donde aseguró que la marina estadounidense “interceptará a todos los barcos que hayan abonado peajes a Irán en el estrecho de Ormuz”. A la vez, advirtió que cualquier embarcación iraní que dispare contra buques de su país “será enviado al infierno”.
“La Marina de los Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará de inmediato el proceso de bloquear cualquier barco que intente entrar o salir del estrecho de Ormuz”, subrayó el mandatario norteamericano.
Trump sostuvo también el cierre iraní de esa vía marítima de “extorsión mundial” y consideró que “los líderes de los países, especialmente de Estados Unidos, jamás serán extorsionados”.
Cuál es la postura de Irán tras romper negociaciones
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní habló con la televisión estatal iraní IRIB y confirmó el fracaso de las negociaciones al término de la maratónica ronda de conversaciones de paz entre las delegaciones de Irán y Estados Unidos en Pakistán, que se extendió durante el fin de semana.
Esmaeil Baghaei afirmó que “esta ronda de negociaciones fue la más larga del último año, con una duración aproximada de 24 o 25 horas”. Subrayó que la diplomacia, un proceso continuo, es una herramienta para proteger los intereses nacionales. Indicó que las conversaciones se llevaron a cabo en un clima de sospecha y desconfianza.
“Por lo tanto, era natural que no se esperara que estas negociaciones llegaran a buen término en una sola reunión”, indicó. Describió los temas tratados como “complicados”, y señaló que se añadieron a las negociaciones nuevos asuntos, como el estrecho de Ormuz, cada uno con sus propias complejidades.
En una publicación en X de este domingo, Baghaei enumeró algunos de los principales temas de negociación, entre ellos “el estrecho de Ormuz, la cuestión nuclear, las reparaciones de guerra, el levantamiento de las sanciones y el fin definitivo de la guerra contra Irán y en la región”.
Añadió que se intercambiaron numerosos mensajes y textos entre ambas partes, asegurando que “los negociadores iraníes están empleando todas sus capacidades, experiencia y conocimientos para salvaguardar los derechos e intereses de Irán”.
El portavoz afirmó que Irán está decidido a utilizar todos los medios, incluida la diplomacia, para asegurar los intereses nacionales y proteger el bienestar del país. Subrayó que Irán no ha olvidado los “incumplimientos de promesas y actos maliciosos” de Estados Unidos y no perdonará los “crímenes atroces” cometidos por EE. UU. e Israel.
Aseguró que el éxito del renovado proceso diplomático depende de la “seriedad y buena fe de la otra parte”, instando a EE. UU. a abstenerse de exigencias excesivas y peticiones ilegales, y a reconocer los derechos e intereses legítimos de Irán.
Las conversaciones entre las delegaciones iraní y estadounidense en Islamabad tuvieron como objetivo aliviar las tensiones en Oriente Medio tras el alto el fuego alcanzado la madrugada del miércoles entre Irán, Estados Unidos e Israel.