Un joven de 25 años se suicidó en Alicante, España, tras permanecer atrincherado en su casa durante casi 36 horas. Ocurrió este jueves, mientras alrededor de su domicilio había un amplio operativo de seguridad de la Policía de España. Lo insólito es que no había rehenes, heridos ni disparos cruzados.
¿Qué sucedía en esa casa?
El alcalde de la localidad, Juanjo Castelló, explicó la situación que estaba viviendo el joven fallecido. Al parecer, el muchacho estaba pasando por problemas psicológicos, los cuales lo indujeron a tomar la decisión de encerrarse durante un día y medio en su habitación con un arma de fuego.
Según destacaron medios locales, sufrió un brote psicótico por miedo a que alguien le hiciera daño.
Debido a esto, psicólogos, negociadores y guardias civiles hicieron lo posible para que el joven entregue las armas y se tranquilice, con el fin de que no tome una acción deliberada. En las inmediaciones estaban sus padres, un hermano y otros familiares, nerviosos e impacientes por la situación.
Finalmente, fuentes de la Guardia Civil explicaron que alrededor de las 12.45 los agentes escucharon un disparo de arma de fuego en el interior de la casa. Al ingresar de inmediato, encontraron al joven fallecido, mientras que los familiares gritaban desesperadamente por “un médico, un médico”.
Tras ello, se constató que el fallecido contaba con varias escopetas ya que se trata de una familia con tradición de caza. El domicilio contó con un fuerte dispositivo de seguridad desde el comienzo del atrincheramiento, pero no logró evitar la trágica decisión.
Finalmente, el alcalde lamentó el desenlace y envió "muchos ánimos" a la familia de fallecido "en estos momentos tan complicados".