Mateo Salvatto, emprendedor argentino de 27 años, lidera Grondplek, una firma que revoluciona la construcción con impresión 3D de hormigón. Su sistema permite levantar estructuras de 120 metros cuadrados en solo dos días, optimizando el uso de materiales y reduciendo los costos de mercado hasta en un 30%.
La tecnología se basa en una impresora de gran escala, de aproximadamente 11 metros de lado y 7 de altura, que deposita capas sucesivas de una mezcla de hormigón con aditivos específicos, como plastificantes y acelerantes. El sistema opera mediante una planta mezcladora compacta conectada a una bomba que envía el material directamente al cabezal de impresión. Este proceso no solo es veloz, sino que también minimiza el desperdicio al suministrar únicamente lo necesario, promoviendo una construcción más sustentable.
¿Las casas impresas en 3D son antisísmicas y tienen aislamiento térmico?
Contrario a la percepción de fragilidad, estas viviendas cuentan con características antisísmicas y paredes dobles con cámara de aire, lo que garantiza seguridad estructural y aislamiento térmico. El diseño permite además la creación de curvas y contracurvas que optimizan los espacios interiores. Durante la impresión, se realizan pausas estratégicas entre capas para asegurar el correcto endurecimiento del hormigón disponible en el mercado local.
Es fundamental aclarar que la máquina no entrega la casa lista para habitar. Su función se limita a la obra gris, que comprende paredes, escaleras, canteros y estructuras básicas como mesadas. Por esta razón, la intervención de trabajadores especializados sigue siendo indispensable para completar las instalaciones eléctricas, sanitarias y las terminaciones finales. La supervisión humana es constante en la operación de los equipos y en los acabados de la propiedad.
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Más allá de la vivienda: ¿para qué otros proyectos sirve la impresión 3D de hormigón?
El objetivo del proyecto no es sustituir la mano de obra, sino transformar las tareas de mayor esfuerzo físico en procesos automatizados supervisados por personas. Esta tecnología funciona como una fábrica portátil que puede trasladarse a entornos rurales, proyectos mineros o de ingeniería civil. La versatilidad del sistema permite aplicarlo en estaciones modulares, obras corporativas y desarrollos urbanos de mayor escala.
Actualmente, el modelo permite levantar construcciones de hasta tres plantas. Al combinar rapidez, un ahorro de costos significativo y adaptabilidad a diversos terrenos, la impresión 3D se posiciona como una solución innovadora para modernizar la industria de la construcción en la región.