Miles de ciudadanos irlandeses salieron este martes por la noche a las calles de Belfast para protestar por un nuevo episodio de violencia protagonizado, en este caso, por un inmigrante sudanés, quien había acuchillado a un poblador local, causándole graves heridas.
Tras conocerse la noticia, diferentes grupos y referentes de derecha llamaron una movilización para expresar su repudio por este episodio, que aumentó el malestar hacia los inmigrantes.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el acusado, de 20 años, fue arrestado poco después de atacar a un ciudadano local este lunes, causándole graves heridas en la cabeza y el cuello. Los vecinos del lugar que presenciaron el hecho lograron detener al agresor antes que llegara la policía.
Esa misma noche, el hombre fue detenido y acusado por intento de asesinato, posesión ilegal de arma blanca y amenazas de muerte.
Este hecho generó una masiva protesta que incluyó el armado de barricadas y caos en las calles. Según informaron medios locales, manifestantes enmascarados incendiaron autos, colectivos y contenedores de basura en distintos puntos de la ciudad en medio de los reclamos.
Debido a la violencia que se desató, comerciantes del barrio Sandy Row, en el centro de Belfast, cerraron sus puertas y cientos de familias dejaron sus casas por la amenaza de las llamas.
Belfast- manifestacione
Protestas antiinmigrantes en Irlanda
20minutos
Según señaló la agencia EFE, el servicio de bomberos a registró más de 250 llamadas y debieron intervenir en 62 focos, la mayoría en la capital de la región, donde se necesitaron 21 unidades adicionales para hacer frente a las emergencias.
La respuesta de las autoridades
El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó el hecho de "repugnante" después de que el vídeo del ataque se viralizara en las redes sociales. Asimismo, el funcionario condenó la violencia y el desorden en las calles de la ciudad de Irlanda del Norte y llamó a la calma.
"No hay justificación alguna para los actos de violencia e incendios provocados que vimos anoche en Belfast. Es totalmente inaceptable. Pido calma. Debemos dejar que la policía haga su trabajo", expresó Starmer en su cuenta de X.
Por su lado, la ministra norirlandesa de Justicia, Naomi Long, acusó este miércoles a la extrema derecha de alentar la tensión racial. "Esta es la pura definición de racismo", declaró al medio BBC.