La Guardia Fronteriza de Lituania descubrió túneles de once metros de longitud en la frontera con Bielorrusia, marcando un giro en las tácticas de ingreso de inmigrantes. En una semana, las autoridades detuvieron a más de sesenta personas en Tallin. Según los informes oficiales, los grupos buscaban cruzar hacia Finlandia para alcanzar Europa Occidental.
La vigilancia fronteriza en el Báltico registró recientemente un cambio en el modo de operación de las redes de migración. Rustamas Liubajevas, jefe del Servicio de Guardia Fronteriza de Lituania (VSAT), informó que los migrantes están utilizando túneles y cuevas para evadir los controles en la superficie. El miércoles pasado, los agentes localizaron un túnel sin terminar de once metros de largo en el límite con Bielorrusia, siendo este el segundo hallazgo de infraestructura subterránea en siete días.
¿Qué reveló el hallazgo de túneles en la frontera con Bielorrusia?
Las detenciones en Tallin, capital de Estonia, confirman la reactivación de estas rutas indirectas. En solo una semana, la policía arrestó a más de sesenta ciudadanos procedentes de diversos países africanos en diferentes zonas de la ciudad. Estos grupos habían ingresado desde territorio bielorruso a través de Letonia antes de llegar a Estonia. Según las declaraciones de los propios detenidos a la Agencia de Protección Fronteriza (PPA), su intención era embarcar hacia Finlandia para continuar su viaje hacia el resto de Europa.
Las autoridades bálticas sostienen que esta presión migratoria no es espontánea. El jefe de la guardia fronteriza lituana señaló que es altamente probable que las autoridades de Bielorrusia estén implicadas directamente en la operación de estos pasajes. El ministro del Interior estonio, Igor Taro, afirmó poseer pruebas en vídeo que vinculan al gobierno bielorruso con la facilitación de estos cruces, una actividad que las autoridades creen que persistirá mientras se mantenga el clima cálido.
¿Por qué Finlandia es el destino final de esta ruta migratoria?
Este fenómeno se clasifica técnicamente como "migración instrumental", una estrategia identificada desde el año 2021 donde se utiliza a los migrantes como herramienta para acciones híbridas contra la estabilidad de los países bálticos y Polonia. La policía estonia mantiene una vigilancia especial en los puertos, ya que la ruta identificada atraviesa Lituania o Letonia para buscar la salida por mar desde Tallin hacia territorio finlandés.
La presión migratoria desde Bielorrusia hacia Letonia y Lituania continúa en aumento. Las autoridades de seguridad de la región mantienen operativos conjuntos para desarticular los grupos de extranjeros coordinados. Aunque las barreras superficiales se reforzaron, la detección de excavaciones y cuevas añade una dimensión técnica compleja a la protección de los límites fronterizos de la Unión Europea.