Tensión extrema por Groenlandia: 100 soldados daneses podrían ser detenidos como prisioneros en Estados Unidos
Un centenar de militares daneses destinados en bases de EE.UU. enfrentan una incertidumbre inédita: si la crisis por Groenlandia escala, podrían pasar de aliados a prisioneros.
Unos 100 soldados de Dinamarca destacados en bases militares de Estados Unidos enfrentan una situación de incertidumbre sin precedentes. Debido a la tensión diplomática por el control de Groenlandia, expertos advierten que estos efectivos podrían ser tratados como prisioneros de guerra o espías si el conflicto escala al uso de la fuerza armada.
El dilema del aliado: de compañeros a potenciales "espías"
En la actualidad, cerca de un centenar de militares daneses cumplen funciones en instalaciones de Estados Unidos alrededor del mundo, ya sea en misiones específicas o en puestos de larga duración. Entre ellos se encuentran oficiales de enlace y pilotos de combate que se entrenan en la Base de la Fuerza Aérea Luke, en Arizona, para operar los avanzados cazas F-35. Sin embargo, lo que tradicionalmente ha sido una colaboración fluida entre los aliados más cercanos hoy está teñida por la duda.
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La crisis surge a raíz del interés de Estados Unidos por Groenlandia, una situación en la que Washington no ha descartado por completo el uso de la fuerza. Esta postura generó una lógica inquietud entre los uniformados daneses lejos de su hogar. Según Niels Tønning, presidente del sindicato de oficiales (HOD), el Ministerio de Defensa tiene la obligación urgente de informar y orientar a sus soldados para que se sientan seguros mientras realizan sus tareas en territorio estadounidense.
La ironía es absoluta: mientras los soldados pasan sus días trabajando codo a codo con sus colegas norteamericanos, expertos como Peter Viggo Jakobsen, de la Academia de Defensa, advierten que una escalada mayor podría cambiar su estatus legal drásticamente. En un escenario de tensión extrema, estos militares podrían ser vistos como espías potenciales o, simplemente, recibir la orden de no presentarse a trabajar o ser enviados de regreso a su país.
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El fantasma de la detención y el antecedente de Malvinas
El riesgo más severo, aunque parezca propio de una película de ficción, es el de la detención legal. Kenneth Øhlenschlæger Buhl, investigador en derecho militar de la Universidad del Sur de Dinamarca, advierte que si Estados Unidos llegara a utilizar la fuerza contra el Reino de Dinamarca, los soldados estacionados en sus bases se convertirían técnicamente en prisioneros de guerra. Bajo este estatus, podrían ser internados por las autoridades estadounidenses, lo que representaría un colapso total de la alianza.
Ante esta posibilidad, los expertos sugieren que las autoridades danesas deben tener listo un plan de contingencia que incluya la repatriación de su personal. No obstante, retirar a las tropas es una decisión de doble filo, ya que el mismo acto de evacuación podría interpretarse como una provocación o una escalada de la crisis. Por ahora, Dinamarca parece inclinada a mantener la cautela para evitar que Estados Unidos pueda culparlos de romper la cooperación.
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Un dato llamativo que mencionan los especialistas es el paralelismo con la Guerra de Malvinas entre Argentina y Gran Bretaña. Aquel conflicto demostró que dos naciones pueden enfrentarse bélicamente en un área geográfica delimitada sin necesidad de romper todas las relaciones diplomáticas ni detener a los ciudadanos civiles o militares del otro bando en sus respectivos territorios continentales. Pese a este antecedente de "guerra limitada", el Ministerio de Defensadanés ha preferido mantener el silencio sobre las instrucciones internas dadas a sus tropas, dejando el futuro de estos 100 soldados en un suspenso que el mundo sigue con atención.