En muchas casas hay objetos que quedaron fuera de uso sin que nadie se anime a tirarlos. Los portarretratos viejos, rotos o pasados de moda son un ejemplo claro: marcos que ya no combinan con la decoración, vidrios rajados o fotos que perdieron sentido.
Sin embargo, ese marco olvidado puede transformarse en algo mucho más práctico y actual. Convertir un portarretratos sin uso en un tablero de notas con corcho es una forma simple, económica y muy útil de reciclar en casa, ideal para organizar papeles, recordatorios, listas o fotos sin ocupar espacio extra.
marco de portarretrato
Este tipo de tablero funciona perfecto en cocinas, escritorios, dormitorios o incluso en un rincón del living. Además, no requiere herramientas complicadas ni materiales difíciles de conseguir en Argentina. Con pocos pasos, un objeto decorativo que ya no servía puede convertirse en un aliado diario para el orden.
Los portarretratos suelen estar hechos de madera, MDF o plástico resistente. Tirarlos implica descartar materiales que todavía tienen mucha vida útil. Al reciclarlos como tablero de notas creás un objeto personalizado, adaptado a tu espacio y a tus necesidades.
Además, el formato del marco ya resuelve gran parte del trabajo: tiene bordes firmes, tamaño definido y sistema para colgar. Solo hace falta reemplazar el interior por un material funcional, como el corcho, ideal para usar con chinches.
Materiales necesarios
Un portarretratos sin uso
Una placa de corcho (se consigue en librerías o casas de manualidades)
Cúter o tijera fuerte
Regla
Lápiz o marcador
Pegamento de contacto o silicona fría
Pintura acrílica o barniz (opcional)
Chinches o pins
Papel de lija fina (opcional)
reciclaje de portarretratos
Paso a paso para convertir el portarretratos en tablero de notas
Quitá la parte trasera del marco. Retirá el vidrio con cuidado, especialmente si está roto. Guardá los ganchos o soportes, ya que los vas a reutilizar.
Limpiá bien el marco para quitar polvo o restos de pegamento. Si está muy marcado o tiene imperfecciones, podés lijarlo suavemente.
Si querés darle un estilo nuevo, este es el momento de pintarlo o barnizarlo. Los colores neutros funcionan bien en espacios de trabajo, mientras que tonos intensos o envejecidos quedan bien en cocinas o habitaciones juveniles. Dejá secar por completo antes de seguir.
Medí el espacio interno del marco, donde antes iba la foto. Estas medidas son clave para cortar el corcho a la medida justa.
Marcá las medidas sobre el corcho y cortá con cúter o tijera fuerte. Probá el encastre antes de pegar: debe quedar firme pero sin forzar el marco.
Aplicá pegamento de contacto o silicona fría en la parte trasera del marco o directamente en el corcho. Colocá la placa y presioná unos segundos. Dejá secar según las indicaciones del adhesivo.
Colocá nuevamente la tapa trasera del portarretratos. Si no ajusta bien por el grosor del corcho, podés fijarla con cinta, pegamento o pequeños clavos.
Usá el sistema original del marco para colgarlo en la pared o apoyalo sobre un mueble si tiene soporte trasero.
reciclaje de portarretratos.
Cómo usar el tablero de notas
Una vez terminado, el tablero está listo para usarse. Podés fijar listas de compras, recordatorios, turnos médicos, recetas, fotos, notas escolares o frases inspiradoras. En la cocina funciona muy bien para la organización familiar; en un escritorio, para tareas pendientes; y en dormitorios, como tablero personal.
También es una buena idea para habitaciones infantiles o adolescentes, ya que permite cambiar los papeles sin dañar la pared.