24 de mayo de 2026 - 12:49

Sufrió edema pulmonar en el Everest a los 17 años, regresó meses después y rompió un récord histórico

Para evitar las aglomeraciones que matan escaladores, Bianca Adler alcanzó la cumbre en total oscuridad y logró una marca para su país.

Bianca Adler, una estudiante de 18 años de Melbourne, se convirtió este miércoles en la australiana más joven en alcanzar la cima del monte Everest. Tras un intento fallido el año pasado, llegó a los 8.849 metros de altura a las 2:20 de la madrugada, acompañada por sus guías nepaleses.

La expedición comenzó formalmente el 9 de abril, cuando Adler llegó al Campamento Base acompañada por sus padres, Paul y Fiona, quienes también coronaron el Everest en 2007 y 2006 respectivamente. El ascenso final inició el martes por la tarde, cuando Bianca y su guía Pemba partieron del Campamento 4 a las 6:20 p. m. con el objetivo de adelantarse a las multitudes. Durante la subida, la joven mantuvo el ritmo cantando canciones mentalmente y repitiendo afirmaciones para conservar la energía.

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Bianca junto a sus padres, Paul y Fiona Adler.

Bianca junto a sus padres, Paul y Fiona Adler.

El riesgo de las multitudes y la decisión de escalar en la oscuridad

La decisión de alcanzar la cima de noche fue estratégica y validada por su familia por motivos de seguridad. En esta temporada, el departamento de montañismo de Nepal emitió 410 permisos para escaladores extranjeros, cada uno con un costo de 15.000 dólares, lo que genera largas filas en los tramos técnicos. Al llegar a la cumbre antes que la masa de escaladores, Adler evitó quedar atrapada en el frío extremo de las esperas en altura.

En el punto más alto del mundo, conocido en Nepal como Sagarmatha y en el Tíbet como Chomolungma, Adler se comunicó por radio con su padre, quien se encontraba en el Campamento 2 tras haber enfermado durante el ascenso. A pesar de los vientos que arreciaron en la Cumbre Sur a 8.700 metros, Bianca informó sentirse físicamente bien, aunque las condiciones climáticas en la cima eran adversas.

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Este éxito representa el cierre de un proceso que comenzó en 2025, cuando Adler tuvo que dar marcha atrás a solo 400 metros de la meta debido a vientos intensos y signos de congelación. En aquella ocasión, tanto ella como su padre fueron diagnosticados con edema pulmonar de gran altitud (HAPE) y deshidratación tras el descenso. La joven ya contaba con récords previos, habiendo escalado el monte Manaslu a los 16 años y el Ama Dablam a los 17.

El descenso desde la cima presentó mayores dificultades técnicas que la subida. Adler tuvo que maniobrar para engancharse alrededor de una docena de personas que subían en fila en los tramos más estrechos. Actualmente, la estudiante descansa en el Campamento 2 antes de enfrentar el cruce final de la cascada de hielo de Khumbu, un terreno peligroso por sus glaciares y grietas profundas. Una vez que regrese a Melbourne, su próxima meta será completar el último año de la escuela secundaria.

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