La tercera y última jornada de la cumbre del G7 en la localidad francesa de Évian comenzó este miércoles con una reunión de trabajo marcada por el protagonismo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien realizó una serie de comentarios irónicos al ingresar al encuentro de líderes.
El mandatario estadounidense llegó al salón cuando la mayoría de los participantes ya se encontraban sentados y, al ingresar a la sala del Hotel Royal de Évian, sede del encuentro, lanzó un "chiste" que provocó sonrisas entre algunos presentes.
“Soy el jefe”, dijo Trump con semblante serio, antes de quejarse por las altas temperaturas dentro de la sala.
Como ocurre habitualmente en este tipo de cumbres, el presidente estadounidense fue uno de los últimos líderes en arribar a la reunión. Antes de tomar asiento a la derecha del presidente francés, Emmanuel Macron, también dirigió unas palabras a los periodistas que registraban los minutos iniciales del encuentro.
“¿Quieren quedarse en la reunión? Por mí no hay problema”, comentó en tono distendido mientras los reporteros eran acompañados fuera de la sala, tal como establece el protocolo de estas reuniones.
La sesión comenzó con aproximadamente una hora de retraso respecto al horario previsto y tuvo como eje principal el análisis de estrategias para promover un “crecimiento económico equilibrado” entre las principales economías industrializadas del mundo.
G7 en Francia
Foto grupal de los líderes mundiales que participaron de la cumbre del G7.
EFE
Además de los líderes del G7, participaron de la reunión la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Mathias Cormann.
La jornada se desarrolló en medio del reciente acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán, uno de los temas que dominó la agenda internacional durante los últimos días y que reforzó el protagonismo de Trump en la cumbre.