Ava Costa era una de las grandes promesas de la gimnasia artística en Australia. A los 14 años, su vida estaba centrada en los entrenamientos de elite y el sueño de representar a su país en los Juegos Olímpicos. Sin embargo, un accidente de un segundo durante una práctica cambió su realidad para siempre.
Fue durante una sesión de entrenamiento habitual en Brisbane. Ava cayó sobre la colchoneta y supo al instante que algo andaba muy mal porque no podía moverse. A pesar de una cirugía de emergencia, la lesión medular la dejó sin movilidad por debajo del nivel de la lesión.
¿Cómo procesó Ava Costa el impacto emocional de perder la movilidad?
Lo que siguió fue un proceso surrealista de cirugías, rehabilitación y el duelo por la vida que había planeado durante años. Al principio, el impacto emocional fue tan fuerte como el físico. Ava sentía que había perdido su identidad, ya que para ella la gimnasia era quién era, no solo lo que hacía.
Ver a sus compañeras seguir entrenando mientras ella aprendía a manejarse en su nueva realidad fue la parte más difícil de asimilar. El giro en su historia comenzó gracias al apoyo incondicional de su familia. En lugar de enfocarse en lo perdido, sus padres la impulsaron a mirar nuevas opciones.
Walking With Ava: la plataforma que conectó su historia con millones de personas
Decidieron concentrarse en las posibilidades y no en las limitaciones. Fue así como Ava comenzó a documentar su recuperación en redes sociales a través de su plataforma Walking With Ava. Lo que empezó como un diario personal terminó conectando con millones de personas en todo el mundo.
Al mostrarse vulnerable, descubrió que podía ayudar a otros que atravesaban situaciones similares. Su propósito cambió de ganar medallas a lograr que la gente con discapacidad se sintiera menos sola. Hoy dedica gran parte de su tiempo a la Fundación Sharing Shed, que dona equipos de movilidad.
El nuevo concepto de fuerza y resiliencia que define su mensaje al mundo
Para ella, el concepto de poder cambió por completo. "Antes de mi lesión, la fuerza significaba rendimiento físico, medallas y llevar mi cuerpo al límite. Ahora la fuerza significa resiliencia". Esta transformación le permitió entender que los desafíos cambian el camino, pero no la capacidad de impacto.
Su mensaje es directo: la vida puede seguir siendo hermosa e impactante aunque sea completamente diferente a lo planeado originalmente. Ava Costa no llegó a los Juegos Olímpicos, pero encontró una plataforma global desde donde redefine cada día lo que significa ser realmente fuerte.