El Comité Olímpico Internacional (COI) oficializó este jueves un cambio de alto impacto: las atletas transgénero quedarán excluidas de las competencias femeninas en los Juegos Olímpicos a partir de la ceremonia de Los Ángeles 2028.
Así lo anunció la presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI): “No sería justo que hombres biológicos compitan en la categoría femenina”.
El Comité Olímpico Internacional (COI) oficializó este jueves un cambio de alto impacto: las atletas transgénero quedarán excluidas de las competencias femeninas en los Juegos Olímpicos a partir de la ceremonia de Los Ángeles 2028.
La decisión se enmarca en una nueva política de elegibilidad que limita la participación en la categoría femenina a “mujeres biológicas” e incorpora un test genético obligatorio que deberá realizarse una única vez en la carrera de cada deportista.
El organismo explicó que la medida intenta “proteger la equidad, la seguridad y la integridad en la categoría femenina”. Además, aclaró que no tendrá carácter retroactivo ni alcanzará al deporte recreativo o de base.
El cambio representa un giro respecto a la postura previa del COI, que delegaba en las federaciones internacionales la regulación sobre la participación de atletas trans.
La presidenta del organismo, Kirsty Coventry, sostuvo que “incluso los márgenes más pequeños pueden marcar la diferencia entre la victoria y la derrota” y enfatizó en que “no sería justo que hombres biológicos compitan en la categoría femenina”.
El COI publicó un documento normativo de diez páginas con los fundamentos de la medida, en el que sostiene que existen ventajas físicas asociadas al desarrollo masculino que pueden persistir incluso tras procesos de transición.
No está claro cuántas atletas trans compiten en el nivel olímpico. En Juegos Olímpicos de París 2024 no hubo casos registrados, mientras que la levantadora de pesas Laurel Hubbard participó en Tokio 2020 (o 2021) sin obtener medallas.
La nueva normativa también introduce restricciones para atletas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD), como la doble campeona olímpica Caster Semenya, ampliando el alcance del debate más allá de la identidad de género.
El cambio se produce en sintonía con la postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en 2025 había firmado la orden ejecutiva “Mantener a los hombres fuera de los deportes femeninos”.
En ese marco, el mandatario también había anticipado restricciones migratorias para atletas que no cumplieran con esos criterios de elegibilidad de cara a Los Ángeles 2028.