15 de julio de 2026 - 17:35

Restos de 4.000 autos deportivos se encuentran en el fondo del océano: valen 400 millones de dólares

El hundimiento del buque Felicity Ace dejó casi 4.000 autos de lujo en el fondo del océano Atlántico. Científicos alertan por el impacto ambiental.

Miles de autos deportivos y de lujo permanecen desde 2022 en las profundidades del océano Atlántico tras el hundimiento del buque Felicity Ace. El cargamento, valuado en aproximadamente 401 millones de dólares, incluía modelos de marcas como Lamborghini, Bentley, Porsche y Volkswagen, que nunca llegaron a sus compradores.

Más allá del enorme golpe económico para la industria automotriz, el accidente continúa despertando preocupación entre especialistas por las consecuencias ambientales que podrían provocar las baterías, combustibles y otros materiales atrapados junto al barco.

El foco todavía está puesto sobre la seguridad en el transporte marítimo de automóviles, especialmente aquellos equipados con baterías de litio.

El foco todavía está puesto sobre la seguridad en el transporte marítimo de automóviles, especialmente aquellos equipados con baterías de litio.

Cómo ocurrió el hundimiento del Felicity Ace

El Felicity Ace navegaba rumbo a Estados Unidos cuando un incendio se desató a bordo mientras cruzaba el Atlántico, cerca de las islas Azores.

  • Las llamas permanecieron activas durante casi dos semanas, impidiendo controlar el fuego y frustrando cualquier intento de rescatar la carga. Finalmente, el 1 de marzo de 2022, el buque terminó hundiéndose con los 3.965 vehículos que transportaba.
  • Entre ellos había numerosos modelos exclusivos de alta gama, además de vehículos eléctricos como el Volkswagen ID.4.
  • Las imágenes satelitales y los registros de MarineTraffic permitieron seguir en tiempo real cada etapa del accidente hasta que el barco desapareció bajo las aguas.

Un cargamento millonario perdido para siempre

El valor estimado de los vehículos superaba los 401 millones de dólares, convirtiendo al accidente en uno de los mayores desastres de la historia del transporte marítimo de automóviles.

La pérdida afectó especialmente a fabricantes de vehículos de lujo, ya que muchos de los modelos transportados eran unidades exclusivas destinadas al mercado estadounidense.

La preocupación por el impacto ambiental

Aunque el daño económico fue enorme, muchos especialistas consideran que el principal problema se encuentra bajo el agua.

Los científicos advierten que las baterías de iones de litio, junto con aceites, combustibles y otros componentes presentes en los automóviles, podrían liberar sustancias contaminantes a medida que pasan los años.

La bióloga marina Ana Colaço explicó que la zona donde descansa el barco alberga una gran diversidad de especies, entre ellas corales, esponjas, pepinos de mar y numerosos peces, que podrían verse afectados por la degradación de estos materiales.

Qué enseñanzas deja este accidente

El hundimiento del Felicity Ace abrió un intenso debate sobre los protocolos de seguridad utilizados por la industria naviera para transportar vehículos de alto valor.

Especialistas sostienen que resulta necesario reforzar los sistemas de prevención y respuesta frente a incendios, especialmente considerando el crecimiento del mercado de automóviles eléctricos y la presencia de baterías de gran capacidad.

Otro buque cargado con alrededor de 3.000 vehículos, el Morning Midas, también sufrió un incendio y terminó hundiéndose en aguas cercanas a Alaska.

Otro buque cargado con alrededor de 3.000 vehículos, el Morning Midas, también sufrió un incendio y terminó hundiéndose en aguas cercanas a Alaska.

A más de cuatro años del naufragio, los restos del Felicity Ace y sus casi 4.000 automóviles de lujo continúan descansando en el fondo del océano Atlántico.

LAS MAS LEIDAS