29 de julio de 2026 - 11:30

Preocupación en el Mar Negro: aparecen más de 200 cetáceos muertos y el calor impide saber por qué

La descomposición acelerada por el calor impide realizar autopsias después de solo 24 horas, dejando el 100% de las muertes recientes sin una causa probada.

El Ministerio de Medio Ambiente de Bulgaria registró más de 200 avisos de cetáceos muertos en el litoral del Mar Negro durante la actual temporada estival. Los expertos de Varna y Burgas señalan que la mayoría de los restos pertenecen a mutkuri, marsopas pequeñas que mueren ahogadas al quedar atrapadas accidentalmente en redes de pesca.

Las inspecciones regionales de Varna y Burgas han contabilizado 112 y 97 señales respectivamente desde el inicio de la temporada. Estas cifras representan un ligero incremento en comparación con el mismo periodo de 2025. Sin embargo, la capacidad de los científicos para determinar el origen de estas bajas se ve obstaculizada por el factor tiempo y las condiciones climáticas del verano.

¿Por qué el calor dificulta determinar la causa de las muertes?

En la localidad de Primorsko, específicamente en la zona conocida como "Krokodila", los cuerpos de varios animales fueron descubiertos en un estado de descomposición avanzado. Las autoridades recibieron la notificación de los ciudadanos una semana después del hallazgo inicial. Durante los meses de verano, el calor extremo acelera los procesos biológicos, reduciendo la ventana útil para realizar análisis patológicos a menos de 24 horas tras la muerte del espécimen.

La especie más afectada en estos registros es el mutkuri o marsopa común, el cetáceo más pequeño del Mar Negro. Al habitar principalmente en aguas costeras y poseer dimensiones reducidas, estos mamíferos son extremadamente vulnerables al fenómeno de la captura accidental en artes de pesca. La hipótesis científica principal del Ministerio de Medio Ambiente y Aguas (MOSV) es el ahogamiento simultáneo por enredo en redes de pesca.

¿Qué medidas se toman para investigar la muerte de los cetáceos?

Aunque la falta de autopsias inmediatas impide una confirmación total en los casos de Primorsko, estudios realizados este año en especímenes hallados en Ezerets ya confirmaron el ahogamiento en redes. La legislación obliga a los pescadores a declarar cualquier captura accidental, un dato crítico para diseñar medidas de protección, pero la acumulación inusual de cuerpos sugiere posibles irregularidades en la zona.

Ante esta situación, la inspección de Burgas ha coordinado acciones con la Agencia Ejecutiva de Pesca y Acuicultura (IARA) para realizar inspecciones extraordinarias en busca de infracciones. Paralelamente, el Instituto de Oceanología de la Academia de Ciencias de Bulgaria (BAN) ha iniciado el desarrollo de una herramienta nacional de análisis de datos. Este instrumento busca crear un mapa objetivo de la escala del problema bajo la normativa europea. Las autoridades han solicitado a ciudadanos y buceadores el uso inmediato de los "teléfonos verdes" para que los restos puedan ser analizados antes de que el calor bloquee las pruebas de laboratorio.

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