Este domingo, más de 27 millones de peruanos votarán por un nuevo presidente en la segunda vuelta disputada entre la candidata de derecha Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, quienes pasaron al balotaje.
Los dos aspirantes más votados en la primera vuelta se disputarán la Presidencia, en medio de un convulsionado clima electoral.
Este domingo, más de 27 millones de peruanos votarán por un nuevo presidente en la segunda vuelta disputada entre la candidata de derecha Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, quienes pasaron al balotaje.
De esta manera, dos visiones diametralmente opuestas se enfretan en una elección para gobernar un país socavado por la inestabilidad y la criminalidad, según la mirada de medios internacionales.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, Keiko Fujimori se perfila como la candidata con mejor respaldo en Lima, mientras que Sánchez obtendría más apoyo en el interior del país.
Los candidatos cerraron sus campañas con actos en Lima. Por su lado, Keiko elogió a su padre, el fallecido dictador Alberto Fujimori, quien fue sentenciado por corrupción y crímenes de lesa humanidad en 2009.
Fujimori aseguró que espera gobernar como lo hizo su progenitor, con mano dura contra la delincuencia y aportando orden y progreso en el país. Asimismo, atribuyó el caos y el retroceso del paìs a su rival, como argumento para perdir los votos de los indecisos.
Durante su cierre de campaña, Roberto Sánchez recordó al expresidente Pedro Castillo, destituido y encarcelado por su fallido intento de golpe de Estado en diciembre de 2022.
El candidato anunció que lo indultará si llega a la Presidencia, mientras que se presentó como “la voz de los excluidos y los pobres”. Asimismo, cuestionó el autoritarismo fujimorista y su historia de corrupción y anunció que, con su triunfo, el país recuperará la división de poderes.
También se comprometió a garantizar justicia social y derechos para todos los habitantes del país, en tanto que anunció una lucha frontal contra la corrupción.
De esta manera, Perú elige al noveno presidente del país en diez años, en medio de un clima político polarizado. La primera vuelta se desarrolló en abril pasado, donde Fujimori logró el 17,19 % de los votos válidos y Sánchez el 12,03 %.
La elección estuvo marcada por grandes retrasos en la apertura de colegios en Lima y la falta de material electoral, lo que alimentó las denuncias de fraude del ultraderechista Rafael López Aliaga, que se quedó fuera de la segunda vuelta por 21.000 votos.