Momentos de tensión se vivieron en un vuelo de Delta Air Lines que partía desde el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en San Pablo. Una de las turbinas del avión explotó pocos segundos después del despegue, con rumbo a Atlanta, Estados Unidos.
El incidente ocurrió en el aeropuerto de Guarulhos y obligó al piloto a regresar tras detectar una falla en el motor izquierdo.
Momentos de tensión se vivieron en un vuelo de Delta Air Lines que partía desde el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en San Pablo. Una de las turbinas del avión explotó pocos segundos después del despegue, con rumbo a Atlanta, Estados Unidos.
El episodio ocurrió la noche del domingo 29 y quedó registrado en video, donde se observan fogonazos en el motor izquierdo antes de la explosión. Fragmentos de la aeronave cayeron sobre el aeropuerto, lo que incluso provocó un pequeño incendio en una zona verde cercana.
A pesar de la gravedad del incidente, el piloto mantuvo la calma y coordinó rápidamente el retorno con la torre de control. “Afirmativo, necesitamos regresar”, comunicó durante la maniobra.
El avión logró aterrizar sin inconvenientes adicionales y los pasajeros fueron asistidos tras el susto. La aerolínea canceló el vuelo y emitió un comunicado en el que atribuyó lo ocurrido a una falla técnica en el motor izquierdo. Además, otros vuelos se vieron demorados como consecuencia del operativo.
Este tipo de episodios suele ser clasificado por especialistas como una “falla no contenida del motor”, una situación en la que piezas internas se rompen a gran velocidad y pueden atravesar la estructura del motor. Según organismos como la Federal Aviation Administration (FAA), estos eventos son poco frecuentes, aunque potencialmente peligrosos.
Entre las causas más habituales se encuentra la fatiga de materiales, producto del desgaste generado por las altas temperaturas y la velocidad de rotación de las turbinas. Con el tiempo, pueden aparecer microgrietas que derivan en roturas críticas.
Otra posible causa es el impacto de objetos externos, como aves, que al ser succionadas por el motor pueden dañar componentes clave. También se contemplan factores como defectos de fabricación, fallas de mantenimiento o problemas de diseño.
En tanto, la National Transportation Safety Board (NTSB) ha vinculado incidentes similares a este tipo de desgaste estructural, mientras que la European Union Aviation Safety Agency (EASA) destaca que, pese a la complejidad de estos sistemas, la aviación moderna cuenta con mecanismos de seguridad que hacen que estas fallas sean extremadamente raras.