La muerte de la influencer neerlandesa Jade Kops, a los 19 años, generó conmoción en redes sociales y en Países Bajos. Allí la joven era conocida por compartir su lucha contra una enfermedad oncológica poco frecuente.
La neerlandesa Jade Kops murió a los 19 años, tras luchar contra un cáncer poco frecuente. Durante su enfermedad logró recaudar millones de euros para la investigación del cáncer infantil.
La muerte de la influencer neerlandesa Jade Kops, a los 19 años, generó conmoción en redes sociales y en Países Bajos. Allí la joven era conocida por compartir su lucha contra una enfermedad oncológica poco frecuente.
La noticia fue confirmada por su familia, que expresó el dolor por la pérdida y destacó la fortaleza de la joven durante todo el proceso. “Con gran tristeza y un orgullo inmenso por nuestra valiente hija y hermana, queremos comunicarles que Jade falleció en presencia de todos nosotros”, señalaron.
Kops había sido diagnosticada a los 14 años con rabdomiosarcoma, un tipo de cáncer que afecta los tejidos blandos y que es considerado uno de los sarcomas más comunes en niños.
A lo largo de su enfermedad, utilizó sus redes sociales para visibilizar su situación y generar conciencia. Además, logró reunir más de dos millones de euros destinados a la investigación del cáncer infantil en el Prinses Máxima Centrum de Utrecht.
Su historia trascendió el ámbito digital por el impacto de su testimonio y el compromiso con la causa, que la convirtió en una referente para miles de seguidores.
En noviembre de 2025, la joven publicó un mensaje en el que reveló que ya no existían tratamientos disponibles para combatir la enfermedad. Allí describió el avance del cáncer y el deterioro de su estado de salud.
"Mis días transcurren en la cama, conectada a cuatro bombas de medicación. Me mantienen aquí, pero también me muestran lo cerca que está el final", escribió en ese entonces.
En el mismo texto, expresó su temor ante la evolución del cuadro, pero también su deseo de seguir viviendo: “Quiero seguir aquí. Quiero quedarme un poco más, sentir un poco más y estar cerca un poco más de las personas que amo”.
La frase que marcó su despedida y que se viralizó en redes fue contundente: “Todavía soy feliz y todavía no estoy lista para irme”.