Un hombre de Maryland, que prefiere mantenerse en el anonimato, solía comprar cada semana su boleto del Powerball con los mismos números. Pero esta vez, creyó haber olvidado su ritual y, mientras esperaba en una lavandería, decidió adquirir un nuevo ticket para no perder la oportunidad.
El primer boleto lo había comprado días antes en una gasolinera durante un viaje. El despiste terminó convirtiéndolo en millonario, ya que ambos resultaron ganadores y le hicieron llevarse un premio total de 50.000 dólares.
Dos boletos, un millón de dólares
Cada boleto premiado estaba valuado en 500.000 dólares, por lo que el hombre acumuló un millón en total. Una suma impensada para quien, semana tras semana, jugaba con la ilusión de recuperar al menos lo apostado.
El afortunado relató al un medio local la emoción del momento en que compartió la noticia con su esposa: “Mirarla a los ojos y decirle que había ganado 500.000 dólares fue genial. Pero decirle que era un millón fue una locura. ¡Aquello fue increíble!”, aseguró.
El hombre indicó que usará el premio para su familia y para cubrir distintos gastos. También, entre risas, confesó que espera seguir teniendo la misma suerte en próximos sorteos.
Otro caso de suerte
La historia de este millonario por accidente no es la única que sorprende en Estados Unidos. Sylvester Semedo, un hombre de Massachusetts, se llevó 300.000 dólares con una apuesta insólita: jugó la combinación de los únicos pisos en los que funcionaba y se detenía el ascensor de su antiguo trabajo (2, 6, 10, 14 y 18).
El hombre, que ganó 100.000 dólares por cada una de sus tres apuestas. Con el dinero, adelantó que cumplirá uno de sus sueños el cual es ir a ver un partido de béisbol de los Boston Red Sox.