El golazo de Gonzalo Ríos no solo sacudió la red del arco defendido por el arquero Santiago Beltrán. También hizo temblar y soñar a la hinchada de Independiente Rivadavia, que hizo estallar el Malvinas Argentinas en el mejor momento del equipo mendocino.
La Lepra tuvo contra las cuerdas al Millonario y al borde del nocaut, pero no supo aprovechar su momento. Se quedó con un empate con sabor a poco, porque en un descuido y en la única llegada clara del conjunto de Núñez llegó la igualdad.
El equipo dirigido por Escudero arribó a Mendoza golpeado tras el alejamiento de Marcelo Gallardo, una salida que sorprendió al fútbol argentino. Sin embargo, el conjunto que conduce Alfredo Berti dejó en claro que ese contexto era un dato menor: River no deja de ser un equipo de jerarquía y lo demostró.
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Gonzalo Ríos no ocultó su felicidad por el buen momento que atraviesa en el Parque junto a los Azules.
Marcelo Álvarez
Ríos, confianza y presente
El zapatazo de Gonzalo Ríos, que celebró formando corazones con sus manos, terminó de poner en fiesta un estadio que ya latía desde mucho antes. La marea azul iluminó la noche mendocina ante una escasa concurrencia de hinchas millonarios que, aunque se hicieron sentir, estuvieron en clara minoría.
En su regreso al Parque, Ríos volvió a ganarse la confianza del entrenador rosarino, que lo tiene entre sus preferidos. El bonaerense le responde con creces: marcó su segundo gol desde su vuelta, tras su paso por Banfield.
“Siento que estamos en un buen momento. El equipo está muy bien y esta noche estuvo a la altura. De entrada comprendimos que River iba a tener dudas y lo aprovechamos: encontramos el gol rápido. Tuvimos situaciones para ampliar el resultado y no lo logramos. Ellos encontraron el empate sobre el final del primer tiempo y eso les dio confianza”, analizó el volante.
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Independiente Rivadavia vs River Plate
Marcelo Álvarez
Un equipo que se gana el respeto
Y agregó: “Nos costó el segundo tiempo. No pudimos mantener el nivel del primero, pero sobre el final tuvimos un par de chances más. Igual, es un punto que suma, es valioso y nos permite seguir arriba”.
Ríos también destacó el respeto que el equipo se ganó en las últimas temporadas: “Nos ganamos un respeto muy grande y lo demostramos. Pasó la mitad del campeonato y estamos primeros, peleando arriba. Es el respeto que el club se merece”.
Con picardía, el atacante le dedicó el gol a su esposa, simpatizante de River, y sonrió al hablar de su presente: “Mi paso por Banfield me dio experiencia y mucha confianza. Siento que estoy mejor plantado en el juego”.
Independiente sigue en lo más alto de la tabla y no es casualidad. Es el resultado de un trabajo colectivo sólido, que se afianza partido tras partido y que empieza a consolidar al equipo del Parque como protagonista serio del torneo.