Una biblioteca de California tuvo gran repercusión luego de compartir la noticia del recibimiento de un libro, que debió ser devuelto en mayo de 1980. Casi cinco décadas después, el ejemplar regresó a la institución en perfectas condiciones, a pesar del tiempo transcurrido. El acto de devolución llamó la atención de los trabajadores y de los usuarios en redes.
Cassie Koldewyn, mánager de la biblioteca municipal de San Diego, La Mesa, relató que a comienzos de enero llegó al edificio un extraño paquete. Al abrirlo, se encontró con una copia del libro The Increíble Journey, escrito por Sheila Burnford en 1960. "Pude abrirlo y disfrutar del olor a libro antiguo, que era bastante intenso en este ejemplar en concreto", explicó Koldewyn al medio local, KUSI-TV.
Lo que más sorprendió a la mujer , fue el gran trabajo de investigación que realizó el remitente anónimo al devolver el producto. A pesar de que la sucursal cambió de dirección hace años, el responsable averiguó la ubicación actual para asegurar su entrega. Según los registros, la fecha original de devolución era el 20 de mayo de 1980.
El remitente pidió disculpas
El envió además del ejemplar incluía una nota escrita a mano: "Perdón que haya tardado tanto", acompañada de una carita sonriente. Ante este gesto, la biblioteca compartió la historia en su perfil de Instagram bajo el lema: "Nunca es demasiado tarde para devolver el material".
La institución aprovechó el suceso para recordar que ya no cobran recargos diarios por demora. Sin embargo, aclararon que, si bien se perdonan las multas de tiempo, en caso de pérdida total del material, se debe abonar el costo del artículo y una tarifa de procesamiento.
Devolución de un libro en Rusia
Un caso similar ocurrió en una biblioteca de la ciudad rusa de Yekaterimburgo. La institución tuvo la inesperada devolución de un libro que regresó a su estante más de un siglo después de que fuera prestado.
Devuelven un libro a biblioteca rusa un siglo después de su préstamo
El libro 'Atención e interés en el aprendizaje', devuelto a la Biblioteca Belinsky cien años después. Foto: Excelsior
Para sorpresa de varios, el citado ejemplar que fue publicado en 1903 se encuentra en buen estado. El libro debió haber sido restituido un mes más tarde, pero no volvió a su hogar original hasta hace poco, 106 años más tarde, gracias a un residente de la capital de los Urales.
El hombre que encontró el libro aseguró que no incluía la hoja de préstamo, pero sí se conservó intacto el sello de la biblioteca con la fecha de devolución.
A pesar de la gran repercusión del caso, la biblioteca no precisó el nombre de la persona que lo tomó prestado.