En la playas, la lectura se instala como una de las actividades más comunes entre los turistas. Entre sombrillas, reposeras y bolsos cargados de protector solar, los libros aparecen como un objeto tan imprescindible como la toalla. El verano, con su ritmo más lento y la disponibilidad de tiempo, habilita una relación distinta con los textos: más continua, más concentrada y, en muchos casos, más placentera.
Novelas contemporáneas, clásicos universales, ensayos filosóficos y thrillers conviven sobre la arena, elegidos tanto por gusto personal como por la posibilidad de retomar lecturas postergadas durante el año.
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Un buen punto para conocer el termómetro de "lo más leído en verano" son los rankings de venta de las propias librerías. Según encargados de distintas cadenas, entre los títulos más buscados del verano aparecen: "La soledad", de Gabriel Rolón; "El último secreto", de Dan Brown; "El buen mal", de Samantha Schweblin y "Mi nombre es Emilia del Valle", de Isabel Allende.
Y, por supuesto, los dos últimos premio Nobel de Literatura: László Krasznahorkai (2025) y, especialmente, la coreana Han Kang (2024), cuya literatura minimalista y reflexiva de la vida contemporánea tiene todavía mucho eco entre los lectores argentinos. Además, hay una fuerte presencia de clásicos, mangas y libros de influencers entre el público joven.
También se destacan títulos como "Mi niñera de la KGB", de Laura Ramos, obras de Eduardo Sacheri (el popular autor de "La pregunta de sus ojos") y ediciones especiales de Mafalda, clásico de clásicos, que ya tiene sus primeras publicaciones en su nueva casa editora, Penguin Random House.
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En Pinamar, Mar del Plata o Punta del Este, el paisaje se repite: lectores que avanzan página tras página, ajenos por momentos al murmullo del mar o al movimiento constante de la gente.
La sorpresa de la investigación que hizo diario La Nación es, sin dudas, la presencia de clásicos. Ariadna, profesora de inglés, por ejemplo, eligió "The Diary of a Young Girl", de Anne Frank, en su versión original. Valentino, de 25 años, prefirió "Meditaciones", de Marco Aurelio.
En Mar del Plata, el fenómeno se amplifica, y se nota una nueva variable: muchos de los turistas eligen pasar las vacaciones en centro costeros, pero viven en otros países y vinieron a Argentina para ver a sus familias. ¿La conclusión? Sus lecturas van hacia otros idiomas, como el inglés y el francés.
La literatura asiática, tan en boga, también fue elegida por algunos consultados. Además de Han Kang, nos encontramos con "Primera persona en singular", de Haruki Murakami", y "La sociedad del cansancio", de Byung-Chul Han (coreano que escribe en alemán), la estrella de los libros de filosofía.
Más allá de modas o rankings, la playa confirma algo que se repite cada verano: cuando el tiempo se expande y el entorno acompaña, la lectura encuentra su lugar.